08 julio 2020
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Salamanca, de las provincias que más rápido reducían el stock de viviendas

En 2019 disminuyó un 6% la cifra de casas nuevas sin vender, mientras que la media nacional fue del 0,4%

29 jun 2020 / 21:41 H.

El stock de viviendas en Salamanca siguió reduciéndose a un mayor ritmo que la media nacional antes de que empezara la pandemia. Así queda demostrado en la última estadística del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. La disminución en 2019 del número de inmuebles nuevos sin vender alcanzó el 6%, una de las bajadas en porcentaje más altas de España y muy superior al promedio del país, que apenas registró una bajada del 0,4%. A pesar del descenso, aún quedaban por dar salida a 2.700 viviendas nuevas en la provincia, una cifra alta si tenemos en cuenta que el coronavirus ha provocado una crisis económica que seguramente ralentice las operaciones en el mercado inmobiliario en los próximos meses e incluso años.

El informe ministerial confirma que Salamanca acabó 2019 con 2.713 viviendas de nueva construcción sin un comprador. Un año antes esta cifra era de 2.889, lo que supone una caída en el ejercicio del 6,09%. Representa el octavo descenso anual consecutivo después de que en 2011 Salamanca llegara a contar con 4.591 pisos a los que los promotores no encontraban salida. El volumen era pequeño en comparación con los de otras provincias de más población, como Madrid o Barcelona, o plagadas de segundas residencias, como las costas. Sin embargo, la capacidad de Salamanca para poder asumir tal cantidad de inmuebles ha sido muy limitada en estos años, a pesar de que en porcentaje haya sido una de las que mejor lo han hecho.

Hay varias causas que han impedido acelerar la desaparición del stock. Por un lado, se trata de una provincia con una población pequeña a la que se suma en los últimos años la despoblación, que resta posibles compradores. Además, la mayoría de las nuevas promociones se concentraban en las localidades del alfoz, que ya no resultaban tan atractivas al descender los precios de las viviendas en la ciudad. Con precios más asequibles que en los años de la burbuja inmobiliaria, la venta en la capital salmantina ha sido buena en los últimos ejercicios. De hecho, la ciudad ha experimentado una recuperación en la construcción de pisos, mientras que los municipios del entorno no han vivido tal resurgimiento.

Las dudas del sector residen ahora en hasta qué punto va a influir la pandemia y la nueva crisis económica en el mercado inmobiliario. La entrada de nuevos proyectos prácticamente se ha paralizados en los últimos tres meses, según confirma el Colegio de Arquitectos, por lo que las empresas se han dedicado a terminar las promociones que ya estaban en marcha. A diferencia de lo que ocurrió en 2008, la construcción prácticamente se limita a la ciudad, y la oferta es reducida en comparación con la de la anterior recesión, en el que había miles de inmuebles en marcha cuando la economía se vino abajo.

Más dudas ofrecen las ventas. Constructores y agentes inmobiliarios desconocen aún si la demanda se va a contraer cómo en su momento lo hizo en 2008. De momento, lo que sí han advertido es que la pandemia ha cambiado las preferencias de los posibles compradores. Las consultas sobre chalés con zonas verdes privadas o casas en el campo han aumentado de manera considerable. Incluso los que siguen buscando una vivienda en la ciudad están dando prioridad a que el inmueble disponga de una terraza, gustos que responden a poder contar con un espacio al aire libre en caso de que tenga lugar un nuevo confinamiento. Ese interés, sin embargo, todavía no se ha materializado en compras.

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