28 septiembre 2021
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Salamanca como nunca la has visto. El desconocido álbum del turista francés

Nuevas y viejas vistas de la Salamanca de hace casi siglo y medio han sorprendido a los expertos con la aparición del álbum de fotografías que tomó en 1877 Eugène Pégot-Ogier, un banquero, escritor y viajero francés. Dos coleccionistas de Málaga han recuperado esta joya histórica para su difusión

05 abr 2021 / 11:58 H.
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El año 1877 está marcado en la historia de Salamanca por la llegada desde Medina del Campo del primer tren. El mismísimo rey Alfonso XII presidió los actos de inauguración llegando a la flamante estación por la línea de ferrocarril que se inauguraba oficialmente. De aquella pequeña ciudad de provincias que se vestía de gala para la ocasión y que no superaba los 20.000 habitantes existentes contados testimonios gráficos a los que en las últimas semanas, como en una sorprendente cápsula del tiempo, se ha sumado una colección de 65 fotografías inéditas. Son las que contiene un álbum firmado por Eugène Pégot-Ogier, un hombre de negocios, viajero y escritor francés que visitó Salamanca en 1877 y se llevó una amplia colección que han permanecido en el ámbito privado hasta que fue adquirida por dos coleccionistas de Málaga que acaban de dar a conocer el hallazgo tras completar un exhaustivo estudio histórico de las imágenes.

La esposa de Pégot-Ogier dio a luz ese año en Salamanca al primer hijo de la pareja, que sería pintor

Coleccionistas e investigadores de las historias fotográficas desde hace 30 años, Juan Antonio Fernández Rivero y Teresa García Ballesteros se sorprendieron al encontrar en 2018 un álbum de fotos antiguas de Salamanca en el portal de una casa de subastas poco importante. “Me emocioné: nadie había oído hablar de este hombre entre los fotógrafos de aquella época!, cuenta Juan Antonio. “Durante la subasta estaba muy nervioso temiendo que se disparara el precio final. Pero no pujó nadie”.

El segundo momento emocionante fue la llegada del álbum. “La descripción no deja de ser superficial, así que cuando recibes el álbum no sabes qué te vas a encontrar”, refiere Teresa. “Pero cuando lo abrimos colmó sobradamente nuestras expectativas”, apunta Juan Antonio.

Encuadernado en sus cubiertas de tela roja, el álbum de Pegot-Ogier reúne imágenes de la Plaza Mayor, la fachada de la Universidad, varias tomas del Colegio Fonseca, de San Esteban y su claustro y de las catedrales, la Casa de las Conchas, el convento de Capuchinos, el Corrillo, el Puente Romano, la ribera del río, la Casa de las Muertes, la Clerecía, el palacio de la Salina... Una variada colección de recuerdos de la Salamanca monumental.

Durante cerca de tres meses, la experta se entregó a una concienzuda labor de investigación y comparación con trabajos similares de otros fotógrafos de la época para descartar que fueran fotografías ajenas. Tras repasar el repertorio de Charles Clifford, Jean Laurent, Louis Leon Masson, Martínez de Hebert, los primeros fotógrafos que plasmaron con sus cámaras aquella Salamanca de mediados del siglo XIX, los expertos llegaron a una conclusión: la mayoría de las perspectivas y puntos de vista eran similares, pero las fotografías eran inéditas... salvo alguna. Cuatro imágenes del claustro de las Dueñas que el viajero francés incluyó en su álbum habrían sido tomadas, según sostiene el investigador Conrad Kent, por el fotógrafo de origen francés afincado por aquellas fechas en Salamanca Juan (Jean) Poujade.

Conclusiones

Las conclusiones de la investigación realizada por Juan Antonio Fernández Rivero y Teresa García Ballesteros han sido publicadas recientemente en un amplio y documentado artículo en su blog, junto a una selección de las fotografías recuperadas.

Los coleccionistas destacan el buen estado de conservación del álbum, realizado hace casi siglo y medio. “Es un típico álbum del siglo XIX, con una lámina por hoja y una breve anotación al pie de cada foto, que es algo poco corriente”. En este punto Teresa refiere que el viajero francés no escapa de cometer algún error en la identificación de las fotos, como cuando bajo la imagen de la sala capitular de los Jesuitas (actual Aula Magna de la Universidad Pontificia) Pégot-Ogier escribe que se trata de la sala donde Colón se entrevistó los Reyes Católicos, cuando en realidad el encuentro se produjo en San Esteban.

Hubo un hecho significativo que vincularía a la familia del viajero francés con la capital charra de por vida. Las fotos de Eugène Pégot-Ogier fueron tomadas en mayo de 1877, el mismo mes en que su flamante esposa, 26 años más joven que él, dio a luz en Salamanca a Jean Baptiste, primer hijo en común de la pareja, que con el tiempo se convertiría en un destacado del post impresionismo francés. Esta circunstancia podría explicar la intención de Pegot-Ogier de llevarse a Francia una colección de fotografías del histórico lugar donde nació su hijo.

“Nuestra intención es dar a conocer estas imágenes. Estamos abiertos a cualquier propuesta”

“Este documento gráfico certifica que su estancia no fue trivial, fue importante para él”, coinciden los expertos malagueños, para quienes las fotos de Pégot-Ogier hizo en Salamanca no parecen ser la obra de un fotógrafo comercial que piensa en vender su trabajo. “Más bien parece un hombre acomodado que hizo unas fotografías que hasta ahora se han mantenido en el ámbito familiar hasta que ahora, tres o cuatro generaciones después, han decidido venderlo”. En este sentido, los coleccionistas han dado a conocer la existencia de otro álbum similar que el mismo autor realizó en 1865 en una visita a Burgos, conservado en la National Gallery de Ottawa (Canadá), y dos más con imágenes de Italia.

La divulgación de estas fotografías inéditas de la Salamanca de 1877 ha sido acogida con gran sorpresa entre los historiadores de la fotografía, como aportación novedosa e interesante que ayudará a conocer detalles de la historia de la ciudad, aunque hay quien prefiere mantener la prudencia ante la escasa información existente sobre le autor. “Nuestra intención —afirma Teresa García Ballesteros— es abrir la colección, darla a conocer y lo haremos en la medida de nuestras posibilidades. En este sentido, estamos abiertos a cualquier propuesta para difundir estas imágenes”.

EL ÁLBUM ROJO

La colección de fotografías que se llevó de recuerdo el turista francés tras su estancia en Salamanca ha llegado hasta nuestros días como un gran álbum encuadernado en tela roja, con los cantos y esquineras en piel y el título con letras doradas en portada, “SALAMANCA ILUSTRÉE PAR E. PÉGOT-OGIER”. Las 65 imágenes están positivadas en papel albuminado y pegadas sobre las cartulinas del álbum, excepto una de ellas que está suelta. Al pie de cada fotografía se puede ller un título descriptivo escrito a mano en francés.

En una de sus primeras hojas se recoge una inscripción manuscrita del autor con su firma (pag. anterior), en la que da cuenta de la fecha y lugar: “Hecho en Salamanca – Mayo 1877 – Eugène Pégot-Ogier / Proceso húmedo ¿Rois? 8x10 y 10x12 pulgadas”. “Proceso húmedo” describen, según explican los coleccionistas, el proceso de preparación de la placa negativa al colodión húmedo. Este método junto con el positivado en papel albuminado, fue la combinación más usada a lo largo del siglo XIX en la realización de fotografías. Sus medidas varían entre los 18x24 y los 22x28 cm.

BANQUERO Y VIAJERO

Nacido en 1824 en Saint Gaudens, cerca de Toulouse, Jean Baptiste Bertrand Eugène Pégot-Ogier pertenecía a una familia aristocrática pero de ideas republicanas. Su padre fue miembro de la Asamblea Constituyente de 1848 y salió deportado en 1851 a raiz del autogolpe de Napoleón III y la instauración del Segundo Imperio. Banquero, periodista, hombre de negocios y ferviente viajero, Eugène publicó su primer libro sobre los ferrocarriles rusos en 1857 -año en que conoció a Leon Tolstoi en un viaje entre entre Stuttgart y Baden Baden- y desde 1860 se instaló en las islas del canal de la Mancha, donde formó parte junto a otros exiliados el círculo intelectual de Victor Hugo en Guernesey. España siempre estuvo entre sus destinos favoritos de sus viajes. Tras una estancia en Madeira, donde falleció su primera esposa, llegó en 1868 a Tenerife y de su estancia de tres meses publicó “Las Islas Afortunadas o Archipiélago de las Canarias” (1869). En 1877 se casó en Jersey con Jean Airlie Euphemia Geraldine Fitzgerald y pronto viajaron a Salamanca, tal vez de luna de miel.

¿QUIÉN TOMÓ LAS PRIMERAS FOTOS DEL CLAUSTRO DE LAS DUEÑAS?

Salamanca como nunca la has visto. El desconocido álbum del turista francés

El álbum de Pégot-Ogier incluye cuatro fotografías de lo que fue el primer reportaje gráfico realizado en el claustro del convento de las Dueñas. Sin embargo, Conrad Kent, el gran investigador de la historia de la fotografía en Salamanca, sostiene que estas imágenes fueron tomadas por Jean Poujade. Las fotos habrían sido posibles por la relación que el fotógrafo tenía con el XII marqués de Cerralbo, Enrique de Aguilera y Gamboa, a quien el obispado concedió un permiso especial ese mismo año para visitar el claustro durante unas obras de conservación. Poujade acompaño al marqués en la visita e incluso le fotografió en varias imágenes. Dos de estas fotos que Pègot-Ogier incluye en su álbum figuran en los fondos del Museo Cerralbo de Madrid; la tercera se conserva en la Hispanic Society de Nueva York y la cuarta parece inédita. La imagen de la derecha, con el propio Poujade posando en el centro, fue convertida en postal unos años más tarde. También la firmaría como propia Venancio Gombau, otro histórico de la fotografia en Salamanca, despues de retocarla habilmente para suprimir la figura del marqués. Todo un adelantado del Photoshop...

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