28 septiembre 2020
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¿Racismo en el alquiler de pisos? “Los dueños no quieren extranjeros”

Salamanca Acoge denuncia la discriminación que sufren algunos inmigrantes para acceder a un empleo o alquilar una vivienda en Salamanca

21 ago 2020 / 20:16 H.

Abrir un portal de empleo y observar que uno de los requisitos sea la nacionalidad española. Ir a alquilar un precio y que el de la inmobiliaria o el dueño de un piso pida que se abstengan extranjeros. Estas prácticas discriminatorias se dan en la provincia y Salamanca Acoge, organización que presta apoyo a inmigrantes, se encarga de asesorar a las víctimas y denunciar estos tratos. Lo hace a través del Programa de Igualdad de Trato y No Discriminación, financiado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones en el que participan también otras asociaciones de ayuda a inmigrantes como Cruz Roja, la Fundación Secretariado Gitano, Cepaim, Accem, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, Movimiento contra la Intolerancia, Movimiento por la Paz y la Asociación Rumiñahui.

El portavoz de Salamanca Acoge, Pablo Martín, señala que en la capital se dan casos de discriminación a nivel individual a la hora de alquilar una vivienda. “Muchas veces le es denegada el acceso a pesar de poseer todos los requisitos para el alquiler (nóminas, etc.) sin ningún tipo de explicación. Nos hemos encontrado casos en los que, cuando la persona migrante llama al anuncio de alquiler en cuestión, los anunciantes al notar su acento extranjero, alegan que ya está ocupada la vivienda. En cambio, cuando nosotros hacemos la mediación con el anunciante no nos pone ningún tipo de inconveniente”, detalla sobre los problemas en el mercado inmobiliario. Aunque son menos frecuentes en Salamanca, también señala que se han dado algunos casos a nivel individual de discriminación en bares o locales de ocio en los que se deniega el acceso a extranjeros sin alegar ningún tipo de razón. Cuando se denuncian estos casos, Salamanca Acoge realiza una labor de mediación y de negociación entre la persona discriminada y el discriminador para tratar de alcanzar una solución amistosa sin necesidad de llegar a la vía judicial.

Salamanca Acoge también ha localizado casos de discriminación colectiva, aquellos que no van dirigidos a una persona en concreto, pero sí hacia todo un grupo. “Un caso que encontramos a menudo es algún anuncio de oferta de empleo o de alquiler de vivienda en el que se especifica que contratan o arriendan únicamente a personas españolas. Esto supondría un caso de discriminación, puesto que la nacionalidad del trabajador no implica un mayor o menor desempeño en su actividad laboral. Es decir, los trabajadores no son mejores o peores por como realizan su trabajo”.

El trabajo de las organizaciones tiene una doble vía: por un lado de mediación hacia las víctimas para que puedan finalmente contratar una vivienda o acceder a un empleo; y por otro lado en la labor de sensibilización hacia los migrantes para dar a conocer sus derechos, ya que a veces no identifican ciertas situaciones como casos de discriminación, por lo que no lo denuncian. “Esto a la larga conlleva una invisibilización de estos hechos”, detalla el responsable. También llevan a cabo talleres a la población en general y estudiantes, tanto universitarios como de educación secundaria, con el objetivo de promover una conciencia crítica entre ellos respecto a la discriminación.

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