24 mayo 2019
  • Hola

¿Qué porcentaje de mujeres hay en la plantilla de la Policía Nacional en Salamanca?

Se cumplen 40 años de la incorporación de las agentes al cuerpo aunque fue en 1983 cuando llegó la primera a Salamanca

14 mar 2019 / 19:43 H.

En 1979 juraron su cargo las 42 primeras mujeres que formaron parte de la Policía Nacional. Cuarenta años han pasado desde ese momento pionero pero aún ellas siguen siendo una parte minoritaria del Cuerpo. En concreto en Salamanca solo el 10% de la plantilla la forman mujeres y ninguna ocupa los mayores cargos de la escala, los de comisaría o inspectora jefe aunque sí existen en otras provincias como en Zaragoza o Alicante.

Según los datos proporcionados a este diario por la Policía Nacional de Salamanca, actualmente son 24 las mujeres que forman parte de la plantilla (239), mientras que el total de hombres asciende a 215. De ellas, seis son inspectoras, una subinspectora que se encuentra haciendo el curso de ascenso a inspectora en Ávila, otra oficial y el resto (16) son policías. Por el contrario, los hombres acabaron puestos de mayor relevancia: el comisario es un varón, hay 8 inspectores jefes, 15 inspectores, 18 subinspectores, 23 oficiales y 150 policías.

En cuanto al por qué de esta situación, fuentes policiales salmantinas aseguran que podría ser consecuencia no solo de la tardía incorporación de la mujer al Cuerpo, que implica que tengan que pasar más años para que puedan ascender de una escala a otra, sino también por el poco porcentaje que ellas representan en la Policía, además de que muchas quieran por decisión propia no ocupar los cargos más elevados, aquellos que requieren una mayor dedicación y por lo tanto complican la conciliación familiar.

La tardía incorporación y el hecho de que los altos cargos dificulten la conciliación familiar, posibles causas

Aunque la primera mujer que pisó el Cuerpo en España lo hizo en 1979, en Salamanca no fue hasta 1983 cuando llegó la primera: una salmantina que se encontraba destinada en el País Vasco y a la que le dieron preferencia para la elección de un nuevo destino después de que una Comisaría local echara el cierre. Años después, en 2005, eran 6 las mujeres: cuatro de ellas policías y dos inspectoras, por lo que en los últimos 14 años a las agentes de la ciudad de Salamanca tan solo se han sumado 10 más.

“Como mujer tienes que demostrar más, te cuestionan más”

Juró el cargo en 1999 y 20 años después ocupa un puesto de inspectora en la Comisaría de Salamanca, donde lleva dos años en oficinas realizando labores de gestión. La zamorana Gema Aguiar, a sus 47 años, echa la vista atrás y recuerda sus inicios en el Cuerpo, unos días en los que a la ciudadanía, a diferencia de lo que ocurre hoy, le extrañaba ver un rostro femenino bajo la visera.

En su caso, se preparó las oposiciones en dos años y entró directamente como inspectora, una palabra que poco a poco va calando gracias a, entre otras cosas, la Ley Orgánica 9/2015, de 28 de julio, de Régimen de Personal de la Policía Nacional, escrito en el que por primera vez se recogía la denominación que le correspondía a las mujeres en función de la categoría. “Allí es la primera vez que aparece el término Comisaria, Inspectora, Subinspectora, la Policía o la Oficial de Policía”, recuerda Aguiar. De hecho, no ha sido hasta esta semana cuando la agente ha recibido en su despacho su nuevo carné profesional donde, de una vez por todas, junto a su chip y su fotografía aparece su cargo de inspectora, “acabado en a”, recalca en tono jocoso.

De su primer día en la Policía, en Barcelona de prácticas, recuerda poco aunque sí que era la única mujer. “Eran muchos hombres pero me fue muy bien”, asegura. Al poco tiempo, tomó como primer destino El Prat, “Al principio estuve en Seguridad Ciudadana, de coordinadora. Era jefa de un grupo de Zetas, de un grupo de hombres. Nunca tuve problemas por ser mujer pero quizá ellos sí que pensaron ‘¿Ella me va a mandar a mí?’ porque es cierto que había mucha gente mayor que podían tener una mentalidad más machista, aunque había otros muchos que para nada”, relata la inspectora, quien advierte que esa postura cree que ha quedado atrás principalmente por el rejuvenecimiento que ha vivido el Cuerpo en los últimos años.

De hecho, en sus 20 años de carrera profesional afirma que nunca se ha sentido desplazada por el hecho de ser mujer aunque en ocasiones puntuales sí ha podido vivir situaciones machistas. “Cuando estuve en Seguridad Ciudadana y salíamos por las noches pues quizá decían comentarios del tipo ‘Cómo está el Cuerpo de Policía’ o algo así”, cuenta. “También en mi primer destino tocaba hacer un registro en un club de alterne y mi propio jefe me dijo que si iba yo o esperaba a que viniera un compañero”, dice, aunque finalmente fue ella junto a su equipo los que realizaron el trabajo. “No sé por qué pero como mujer tienes que demostrar más, te cuestionan más”.

En cuanto a la conciliación familiar, como en todos los sectores, Gema Aguilar asegura que en muchas ocasiones ha antepuesto su trabajo a su familia y que ser agente de Policía, desempeñes el cargo que desempeñes, supone estar pegada a un teléfono móvil las 24 horas del día. “Yo tengo una hija y aunque echo de menos la calle pedí un puesto de oficinas por ello. De hecho para ascender a inspectora jefa tenía que pedir cambio de destino y seguramente no lo haga por la familia”, concluye.

La agente Gema Aguiar posa de espaldas junto a una bandera del Cuerpo Nacional de Policía. | ALMEIDA