26 marzo 2019
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Primer mes con psicólogos de guardia en las comisarías de Salamanca y ninguna mujer maltratada los ha solicitado

Más de una veintena de víctimas que han ido a denunciar han declinado el servicio gratuito, mientras en el resto de la Región se activa a diario

15 mar 2019 / 21:46 H.

Hace algo más de un mes que las comisarías y cuarteles de Salamanca ofrecen a las víctimas de violencia de género el servicio urgente de un psicólogo gratuito si lo necesitan. En la provincia charra, 16 profesionales especializados están listos para personarse en menos de media hora en cualquier comisaría o cuartel y ofrecer su apoyo inmediato y personalizado a las mujeres maltratadas en un momento tan delicado para ayudarles a gestionar sus emociones, calmar la ansiedad y abordar los sentimientos de culpa y descontrol emocional.

Para ello, los agentes de la Guardia Civil y Policía deben informar a la víctima del servicio y es ésta la que debe dar su consentimiento a la hora de reclamar el servicio de psicólogo.

Pese a la utilidad de este servicio gratuito y pionero en España, impulsado por la Junta de Castilla y León con el Colegio de Psicólogos de la Región y la colaboración de la delegación del Gobierno, los psicólogos de guardia salmantinos están sorprendidos. En más de un mes no se ha producido ni una sola activación en la provincia salmantina, algo raro si se compara con el resto de provincias de Castilla y León, donde se activa el servicio a diario o al menos semanalmente para atender a víctimas de maltrato.

“No entendemos por qué en otras provincias se está activando tanto y aquí nada. Por ejemplo en Valladolid ha habido hasta dos y tres activaciones de psicólogos al día. Todos los días hay alguna activación por parte de víctimas en una provincia o en otra, salvo aquí donde además sí que ha habido denuncias”, reconoce Belén Silguero, vocal del Colegio de Psicólogos e integrante del nuevo equipo de emergencia de asistencia a víctimas, que recuerda que la tarea del psicólogo “no es juzgar a la víctima sino apoyarle en el proceso para que esté más acompañada y de alguna forma más arropada”. “Vamos a sumar, no a restar”, incide Silguero, que reconoce que tendrán reunirse de nuevo con responsables policiales para exponerles la situación y “darle una vuelta” de tal forma que los agentes “expliquen este servicio de otra manera a las víctimas”.