31 octubre 2020
  • Hola

Piden ayuda urgente para atender “las colas del hambre”

“Se necesitan manos para ayudar”, asegura Queti Luciano, fundadora y presidenta de la entidad

La crisis económica derivada de la pandemia va ‘in crescendo’ y cada vez son más las familias que sobreviven gracias a la caridad de entidades sociales. En la puerta del Comedor de los Pobres las “colas del hambre” se extendían en la tarde de este martes en una parte del paseo de la Estación en una imagen que, por desgracia, comienza a ser habitual. Unas 300 familias acuden a diario a recoger su menú envasado, y otra veintena de personas come en el propio comedor. De hecho, el martes se convocó a unas 150 familias para recoger lotes mensuales de alimentos que sirvieran para complementar los desayunos, meriendas y cenas diarias así como las comidas de los fines de semana. Galletas, latas, embutido, pasta, aceite, batidos... llenaban los carritos de los que iban pasando por la puerta del Comedor de los Pobres. Muchos reconocían que era lo único que tenían para llevarse a la boca.

Madres con tres hijos que no habían cobrado aún el Ingreso Mínimo Vital, trabajadores en ERTE con sueldos ínfimos con los que no pueden mantener a su familia, personas que han tenido que echar el cierre a su negocio... cada vez son más las personas “normalizadas” que llaman a la puerta del Comedor de los Pobres preguntando cómo tienen qué hacer para que les llegue algo de ayuda. Hacían cola para recibir alimentos e intentar paliar su difícil situación. Queti Luciano, fundadora y presidenta de la entidad, confirma que están “desbordados”. “Parecía que se iba a frenar pero ha sido todo lo contrario. Se vacían los arcones a diario. Es muchísimo gasto, mucho trabajo y hay pocos voluntarios. Nos da muchísima pena porque por los protocolos sanitarios no podemos contar con la generosidad de los más de cien voluntarios mayores de 60 años que teníamos y ahora necesitamos jóvenes y personas con menos de 60 años. Se necesitan manos para ayudar”. Es el SOS que lanza Luciano, que reconoce que ante la avalancha de usuarios y la falta de voluntarios no tienen más remedio que concentrar las entregas de lotes de alimentos en un mismo día.

Las campañas que van renovando apelan a la caridad de la sociedad. Los colaboradores, particulares y empresas, envían productos y pedidos directamente del supermercado al Comedor, y junto con los lotes procedentes del Banco de Alimentos ayudan a reponer la despensa cada día más grande del Comedor de los Pobres. La entidad tuvo que ampliar un segundo local, comprar una segunda máquina de envasado y contratar una persona más para la limpieza y desinfección.

PALABRAS CLAVE

Recupera variable LOGO:
https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/d02eb2dc-2fcb-4c80-a2f6-a5cfab1e30e3.svg

https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/a835bb89-65e8-449c-9619-d30e7c8e74ec.png