22 enero 2020
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“Oídos sordos” a la norma de la DGT para los patinetes en Salamanca

La mayoría de los usuarios sigue circulando por zonas peatonales y aceras a velocidad excesiva

09 dic 2019 / 10:59 H.

La instrucción provisional de la Dirección General de Tráfico para aclarar cómo debe ser el funcionamiento de los patinetes eléctricos aún no ha calado entre los salmantinos. A pesar de que la Policía Local ya puede multar con sanciones de hasta 1.000 euros por su comportamiento incorrecto, la mayoría de los usuarios, tal y como ha podido comprobar este periódico, siguen realizando un uso inadecuado de los patinetes eléctricos o segways que no superan los 25 kilómetros por hora.

La Plaza Mayor, como principal cruce de caminos del centro histórico, es testigo de estas infracciones. El paso por el espacio monumental sobre el patinete eléctrico a una velocidad superior al paso de una persona es sancionable con 200 euros y pese a ello los usuarios han seguido realizándolo con normalidad. A lo largo del puente, se ha constatado el paso de usuarios con auriculares —sancionable con 200 euros— incluso por aceras y zonas peatonales del casco histórico como pueden ser la calle Compañía o Serranos.

El Ayuntamiento ya anunció que no multará a los usuarios que no lleven casco por las vías urbanas ya que se adaptarán a la norma nacional que establece el Reglamento de Circulación para las bicicletas que establece que no es necesario llevarlo en vías urbanas. De hecho, la DGT deja en manos de los consistorios el uso del casco y la regulación de las paradas y estacionamientos. A pesar de ello, en este caso existe más variedad y la opinión de los usuarios es discrecional respecto a su uso durante los últimos días.

Entre los usuarios de patinetes existe “incertidumbre” sobre la nueva norma. Miriam, una usuaria que recorría la calle Compañía —zona peatonal— y Serranos por el lado de la acera confesaba que la única fórmula para evitar accidentes era ir por estas áreas. “Ir con patinete eléctrico por la carretera es muy peligroso porque los coches no respetan. Y además no hay suficientes carriles bici que conecten la ciudad con el centro”, confesaba.