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Realización del III Curso de Estimulación Medular.
Los nuevos avances para cortar el dolor con corrientes usados en la Unidad del Dolor del Hospital

Los nuevos avances para cortar el dolor con corrientes usados en la Unidad del Dolor del Hospital

La Unidad del Dolor forma a 12 médicos en el implante de estos electrodos en cerca de la médula espinal

Javier Hernández

Salamanca

Sábado, 16 de marzo 2024, 06:45

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La Unidad del Dolor del Complejo Asistencial de Salamanca está formando a futuros especialistas en una de las técnicas con más arraigo en el Hospital: la estimulación medular. «Consiste en colocar unos electrodos y unos cables muy cerca de la médula espinal. Esos electrodos generan una corriente que ayuda a modular el dolor. En lugar de tomar una pastilla con sustancias que te quitan el dolor, las corrientes ayudan a generar esas sustancias que modulan el dolor», explica el coordinador de la Unidad, Francisco José Sánchez Montero.

El anestesiólogo detalla que estas técnicas están indicadas para un perfil de paciente muy concreto. «Generalmente es un dolor crónico y refractario, con el que no funcionan otros métodos. Por eso hay personas que sí son subsidiarias y otras no. Una artrosis, por ejemplo, no es una patología para esto. Serían más adecuados pacientes con afectación de dolor neuropático, dolor vascular de angina…», explica el especialista para evitar que algunos pacientes se generen falsas expectativas: «Es importante aclarar que no es efectivo para todo el mundo». Por ese motivo se realiza una prueba inicial antes de 'cerrar' la espalda del paciente. «Colocamos los electrodos, pero dejamos los cables por fuera, ligados a un generador externo. Si durante esos días todo ha ido bien y el paciente nota que su dolor ha mejorado, les citamos para la semana siguiente y ya les colocaríamos el generador bajo la piel de manera definitiva», aclara Sánchez Montero.

La estadística dice que las técnicas de estimulación medular están cosechando una eficacia superior al 70%, y subiendo porque la tecnología también evoluciona. «Los electrodos y los generadores son cada vez más pequeños, tienen más duración y por eso su coste también es menor».

Otra de las técnicas más utilizadas en las unidades del dolor es la implantación de bombas de morfina -de hecho, el próximo mes se realizará un curso sobre este tipo de dispositivos-, que suelen destinarse, -sobre todo- para pacientes con dolor oncológico.

El anestesiólogo cree que la próxima revolución en el campo de la estimulación modular pasa por la llegada de la inteligencia artificial para graduar de forma automática la intensidad de la corriente en función del dolor del enfermo.

Durante la tercera edición de este curso práctico -limitado como siempre a solo 12 inscritos para que puedan practicar- se evidenció la soltura con la que los anestesiólogos salmantinos realizan estas cirugías menores, que apenas superan los 60 minutos. No en vano, realizan en torno a medio centenar de procedimientos cada año. «Cuando yo era residente en 1987 ya lo poníamos. Desde entonces, el crecimiento ha sido exponencial y tardamos mucho menos tiempo», reconoce Sánchez Montero.

El equipo de la Unidad del Dolor quiso poner el acento en un dato relevante -teniendo en cuenta las últimas polémicas- y es el de «expresar el agradecimiento a la gerente, al director médico y al coordinador de quirófanos por el total apoyo que han mostrado para la realización de este curso». La propia Carmen Rodríguez participó el jueves en la inauguración oficial del curso.

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