11 diciembre 2019
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Medio siglo de la apertura de Simago en Salamanca

Fue el primer autoservicio de la ciudad y trajo la “modernidad” con su revolucionaria forma de compra

18 nov 2019 / 13:29 H.

La apertura del Simago fue uno de los acontecimientos recientes más relevantes para la ciudad. Desde el primer minuto supuso una revolución en la forma de comprar de los salmantinos.

El 30 de octubre hubiera cumplido 50 años el primer autoservicio de la ciudad, que se abrió oficialmente a las nueve y media de la noche con la bendición del cura de San Juan de Sahagún en la entonces céntrica calle Generalísimo Franco 64, hoy calle Toro. Un acto nocturno en el que estuvieron todas las autoridades provinciales, encabezadas por el director general de la marca francesa, “el señor Dollberg”, según recogió en la edición del día siguiente LA GACETA.

La noticia evidencia que era otra década y otra mentalidad al recoger que el responsable de la marca francesa cerró su discurso deseando “el voto favorable de la mujer salmantina, que es quien tiene que decir, en definitiva, si se ha acertado”. Fue la tienda más joven de la cadena en España, que en solo una década ya se había desplegado por todo el país bajo el slogan “todo en una sola compra”.

Carmen, una de las trabajadoras de entonces, recuerda que el primer día de atención al público “fue el no va más”. Rememora las jornadas de locos atendiendo a la enorme cantidad de gente que iba a comprar. “Había mucho público en la puerta esperando que abriéramos. Entraban corriendo, sobre todo hacia la zona de alimentación”, explica la mujer, que formó parte de la plantilla durante una década.

La empresa abrió durante ese verano la bolsa de contratación haciendo exámenes a los candidatos en los sindicatos de la Gran Vía, para fichar a un centenar de trabajadores. Durante décadas fue un referente de compras para los salmantinos, que por primera vez encontraban en un local de 1.500 metros cuadrados alimentos, ropa, libros y discos. Hacían cola para pagar en las cajas y se volcaban con las ofertas, premios y promociones.

La novedad de las escaleras mecánicas

Simago trajo la filosofía moderna de comercio a Salamanca, con compras autoservicio de una enorme variedad de productos. Isabel fue una de las primeras trabajadoras al incorporarse con 19 años en las oficinas del almacén. “Entré ganando 2.300 pesetas y las horas extras nos las pagaban muy bien. Éramos como una familia”, recuerda. “Simago fue una gran novedad, sobre todo por las escaleras mecánicas y la máquina de palomitas”.

No se olvida de las colas para entrar, “y más cuando regalaban cosas a los clientes, venían incluso de los pueblos”. Señala que los salmantinos estaban “muy pez” en la compra autoservicio. Les costaba entrar en el molino que había en el supermercado y hasta hacer cola en las cajas porque no estaban acostumbrados. “Simago supuso la apertura a la modernidad, un fenómeno que no tuvo nada que ver con la llegada posterior del Corte Inglés”. Isabel fue subrogada a las diferentes empresas que después han adquirido la marcha, hasta jubilarse hace cuatro años tras 46 de trabajo. “Los clientes siguen reconociéndome por la calle como alguien familiar para ellos”.