20 septiembre 2019
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Más de 3 millones y 15 meses de obras para salvar otro tramo de la autovía a Tordesillas

La a-62 presenta un avanzado deterioro en algunas zonas

21 ago 2019 / 11:47 H.

Apenas dos semanas después de que el Ministerio de Fomento anunciase la contratación por 6,6 millones de euros de las obras de reforma integral del primero de los cinco tramos en los que ha dividido el trazado de la A-62 entre Salamanca y Tordesillas —los veinte kilómetros comprendidos entre Sieteiglesias de Trabancos y Castrillo de Guareña—, la Dirección General de Carreteras ha adjudicado por 3.328.700 euros la rehabilitación estructural de otro de ellos, los 12,595 kilómetros de la Autovía de Castilla que discurren por la provincia de Zamora —entre Castrillo de la Guareña y Cañizal—. A falta de varios trámites para el inicio de las obras, como la firma del contrato, la solución llega un mes después de que haya acabado la vida útil del firme de esta infraestructura. Tal y como recoge el proyecto, este tramo se puso en servicio en 1999 y se diseñó para un periodo de veinte años, que concluyó el pasado julio.

Quince meses durarán los trabajos en este tramo de la A-62 cuya reforma se ha considerado prioritaria debido al avanzado deterioro que presenta en algunas zonas. Conforme a la memoria redactada en 2015 y tras la que se han realizado algunas reparaciones de emergencia, entre Castrillo de Guareña y Cañizal “hay claros signos de agotamiento estructural y prueba de ello es que han sido necesarias actuaciones de conservación en la casi totalidad de su longitud”. El carril interior de ambas calzadas tiene “descarnada” un “porcentaje importante de su superficie”. En la zona más cercana a Parada de Rubiales el parcheado realizado para su conservación ha dejado una “superficie muy irregular” y representa “un peligro para la seguridad vial”, según señalan los redactores del proyecto.

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