Un marrano solidario para Honduras
Este año, la tradicional rifa del cerdo de San Antón de La Alberca irá destinada a los niños de la Casa de los Ángeles
Hannah Cordero
Salamanca
Martes, 25 de noviembre 2025, 06:30
Cada año, el olor a café y el murmullo de las conversaciones anuncian la apertura del mercadillo solidario de la Casa de los Ángeles. Este proyecto nace del trabajo de Ana Santero, salmantina que decidió vivir en Honduras para atender a niños que han sufrido abandono, marginación o violencia, proporcionándoles educación, alimento y atención médica. Desde Salamanca, un grupo de voluntarios mantiene vivo el apoyo económico que permite sostener ese hogar.
Ana Martín Polo, voluntaria del mercadillo, resume la filosofía que mueve la iniciativa: «La idea nació, desgraciadamente, por necesidad. Allí vivir es muy caro: la comida, el colegio… Por eso, cada euro recaudado cuenta».
Como novedad, este año la rifa del marrano de La Alberca destinará toda su recaudación a esta asociación.
La organización del mercadillo exige semanas de trabajo. Una de las mayores dificultades, según explican los voluntarios, es encontrar un espacio adecuado. Una vez solucionado ese desafío, comienza la labor de recopilar los artículos que serán puestos a la venta. «Todo se pone a la venta, porque lo que a ti no te gusta o no te sirve, a otra persona le puede encantar», asegura Martín. Sartenes, ropa, juguetes, muebles… Lo que parece anticuado o poco atractivo siempre encuentra comprador.
El mercadillo también es un escaparate de creatividad y estilo. Jóvenes con perfiles artísticos aportan su toque personal, combinando ropa, accesorios y objetos antiguos con propuestas modernas. La mezcla de estilos, según las voluntarias, es siempre bienvenida: «Una falda larga de abuela con una camiseta de raso y un pañuelo pintado a mano puede parecer extraña, pero se vende, y la gente lo adora».
La recaudación viaja directamente a Honduras y se convierte en alimentos, medicinas y educación para los menores. El dinero recaudado tiene un impacto directo en la vida de los niños acogidos en la Casa de los Ángeles.
Además del mercadillo, cenas y actividades solidarias organizadas con ayuda de asociaciones locales completan el apoyo anual a la Casa de los Ángeles.
Lo que comenzó como una respuesta a una necesidad urgente se ha convertido en un proyecto de larga duración y profundo impacto, que involucra distintas generaciones de voluntarios, empresas y visitantes. El mercadillo es más que un lugar para comprar objetos: es un símbolo de cooperación internacional y compromiso social, un puente entre Salamanca y Honduras.