20 septiembre 2019
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Los tres negocios que Hacienda ha puesto en su punto de mira en Salamanca

Aumentan las inspecciones en restaurantes, consultas médicas y tiendas de compro oro

22 ago 2019 / 16:00 H.

Restaurantes, consultas médicas, farmacias y negocios de compro oro se han colocado desde hace unos meses en el punto de mira de la Agencia Tributaria. Aunque en Salamanca el incremento de inspecciones es generalizado, afecta especialmente a las sociedades, tal y como constata la responsable de la delegación salmantina del Colegio Oficial de Gestores Administrativos de Castilla y León, Isabel Muñoz Gacto.

“Han subido el control de Hacienda sobre las sociedades con un mayor número de inspecciones tanto por asuntos de gestión como para constatar la aportación de facturas para comprobar que los gastos que se reconocen son reales”, subraya la responsable.

La visita de los técnicos a las empresas llega después de un plan de Hacienda con el que avisaba a las pymes salmantinas sobre su peligro de incumplimiento fiscal que se desarrolló durante la primavera.

En Salamanca el sector hostelero confirma el incremento del control desde hace unos meses, que también afecta a clínicas médicas privadas como las de Odontología. En cuanto a las farmacias, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Salamanca apunta que el fraude es muy difícil dentro de su gremio, debido a que los precios de los medicamentos están controlados por el Ministerio de Sanidad, sin que les consten inspecciones agresivas a sus colegiados por parte de la Agencia Tributaria.

Los técnicos ya no se llevan solo el libro de contabilidad, requisan también ordenadores, memorias y tablets.

Por último, en relación a las tiendas de compro oro, se trata de un colectivo venido a menos en la ciudad en los últimos años. Durante la crisis proliferaron los puntos de compra que llegaron a instalarse incluso en pisos, pero ahora han mermado sensiblemente, destacando entre ellos las oficinas de franquicias que funcionan a nivel nacional y a las que Hacienda fiscaliza en sus sedes sociales.

Todo esto llega después de que en primavera la Agencia iniciara un plan de comunicación por carta a los empresarios informándoles sobre su situación fiscal comparándola con las referencias del sector, de tal modo que apreciaba el “peligro” por impago del IVA o del Impuesto de Sociedades. De esta campaña se libraron los autónomos, ya que estaban dirigidas solo a pymes. A esta circunstancia se une que Hacienda también ha desarrollado estos meses su tercer Plan IVA para detectar fraudes. Se ha dirigido a las empresas que tras los dos primeros avisos siguen en “riesgo”.

Todo ello ha derivado ahora en el aumento de las inspecciones dentro de una nueva campaña de Hacienda, más agresiva. Según detalla El Mundo, a nivel nacional lo que empieza como una inspección fiscal en materia de impuestos se lleva a cabo con órdenes judiciales de entrada y registro. Se deben cuando se comunica a los negocios la apertura del proceso y se les llama para que aporten documentación, pero no entregan los datos reales.

Los inspectores se presentan en la empresa y ya no se llevan solo el libro de contabilidad como hasta ahora, sino que también requisan ordenadores, memorias externas y hasta tablets para confirmar los fraudes. En ocasiones también acuden acompañados por técnicos de Aduanas, más familiarizados con este tipo de registros.

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