03 abril 2020
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Los 300€ de multa por ruido ya no “asustan”: el Ayuntamiento quiere endurecer las sanciones

En 2019 se tramitó el mayor número de expedientes de los últimos 7 años en Salamanca

20 feb 2020 / 20:38 H.

En una ciudad universitaria como Salamanca, al margen de las multas de tráfico, las sanciones que con mucha diferencia más impone el Ayuntamiento de Salamanca son por orinar en la calle y por excesos de ruidos en pisos, ambas vinculadas a las noches de fiesta de los miles de jóvenes que viven en la capital del Tormes. Si en la Comisión Municipal de Medio Ambiente se acordó ayer duplicar el importe de las sanciones a quienes mean en la vía pública elevándolas de 150 a 300 euros, el Gobierno de Carlos García Carbayo está estudiando también incrementar el montante actual de las multas por exceso de decibelios, que actualmente y en la mayoría de los casos asciende a 300 euros. Desde la Concejalía de Policía entienden que a lo largo de los años, la actual sanción “ha perdido su efecto disuasorio” por lo que apuestan por endurecer el “castigo” a los vecinos ruidosos.

Ciertamente la amenaza de multa no parece amedrentar a quienes por la noche molestan a sus vecinos con fiestas, voces, moviendo muebles o porque no consiguen que su perro deje de ladrar. Desde 2012 el Ayuntamiento de Salamanca no tramitaba tantos expedientes sancionadores por superar los niveles máximos de ruido en domicilios particulares como en 2019. Fueron 207, un 21% más que el ejercicio anterior, e implican que en tan solo seis años se ha producido un aumento del 68%. Así, cada semana la Policía Local formula de media cuatro denuncias de este tipo.

Pero, respecto a 2018, no solo han aumentado los expedientes por exceso de ruido en viviendas particulares, sino también los abiertos a comercios —siete frente a los seis del año anterior—, bares y restaurantes —de 19 se ha pasado a 24—, y a comunidades de propietarios y garajes —de 4 a 13—. Aunque estos últimos casi se han triplicado, las cifras resultan casi insignificantes frente a las de los domicilios particulares.

Además de aumentar el número de sanciones, el exceso de decibelios que detectan los agentes municipales cuando acuden a hacer una medición por una denuncia es cada vez mayor. Si en 2017 y 2018 las infracciones de carácter muy grave no llegaban al 50%, el pasado ejercicio representaron casi el 60%, concretamente 149. Otro 23,1% (58) son de carácter grave, y tan solo un 17,5% (44) se califican como leves.

Por ello, además de endurecer las multas, el Ayuntamiento está trabajando en el diseño de una campaña informativa que verá la luz próximamente. Tendrá un doble objetivo. Por una parte, se pretende concienciar sobre las molestias que ocasiona el ruido en zonas residenciales y, por otra, animar a los vecinos afectados por ruidos molestos a denunciarlo ante la Policía Local, según informan fuentes del Gobierno municipal.