24 mayo 2022
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Las propuestas de los expertos para revertir la pirámide de población que afecta a Salamanca

Las alternativas para frenar el envejecimiento de la provincia: los menores de 20 años ya son 10.000 menos que en 2002 y los salmantinos de 80 o más años han aumentado en 11.000

26 ene 2022 / 14:51 H.
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El importante descenso de alumnos que arrastra Salamanca desde hace años muestra los efectos de la baja natalidad y el proceso de envejecimiento de la provincia. La comparación con 2002, por ejemplo, ofrece una clara visión de que la pirámide de población ha engordado en los tramos de más edad, mientras que se ha adelgazado peligrosamente en la base, la de las generaciones más jóvenes.

Los datos así lo demuestran. Los menores de 20 años en Salamanca a julio de 2021 eran 50.925, casi 10.000 menos de los que había a principios de siglo. En cambio, los mayores de 80 años han pasado en el mismo periodo de estar por debajo de los 22.000 a superar los 33.000. Y la comparación más preocupante. Si los salmantinos con edades entre 20 y 39 años, los que se suponen que están en la mejor edad para tener hijos, eran más de 100.000 en 2002, ahora solo suman 64.300. Una caída que ha tenido un impacto directo en la natalidad.

¿Qué opciones le quedan a Salamanca para dar la vuelta a la situación? El abanico no es muy amplio según varios expertos salmantinos en población. Más y mejores empleos, medidas de conciliación e inmigración son las principales propuestas.

Alberto del Rey

“Hay que frenar la marcha de mujeres y aumentar la fecundidad”

El catedrático y demógrafo de la Universidad de Salamanca, Alberto del Rey, recuerda que Salamanca ha perdido en los últimos 20 años al 30% de las mujeres en edades para tener hijos. Un hecho al que además se suma que las que ahora tienen entre 15 y 20 años, alrededor de un 25% de ellas ya no estará en Salamanca cuando lleguen a los 30. “Lo primero que hay que hacer es aplicar políticas para que no se vayan”, afirma Alberto del Rey, que abunda en que también hay que trabajar en atraer inmigrantes. “Para que surta efecto, España necesita aplicar políticas migratorias como otros países, que buscan la gente que necesita su mercado de trabajo. De poco sirve que un médico se instale en Salamanca y trabaje de camarero. Al cabo de un tiempo acabará marchándose donde le ofrezcan algo acorde a sus estudios”, explica.

Alberto del Rey considera que otro aspecto clave es aumentar la fecundidad. “En España rondamos 1,2-1,3 hijos por mujer y en Salamanca baja a 1 o 1,1, cuando países cercanos como Francia están en 1,7-1,8. Y eso que en las encuestas el ideal de hijos para una española son dos”, indica. Por eso urge a adoptar medidas como apostar por trabajos estables, facilitar la conciliación con guarderías, permisos parentales más largos o más flexibilidad laboral, así como trabajar para la emancipación de los jóvenes. “Si te independizas a los 30 o 35 años, difícilmente tendrás un hijo y casi imposible un segundo”, apostilla. Si Salamanca lograra alcanzar una fecundidad de 1,6-1,7 hijos por mujer “supondría un 50%-60% más de nacimientos”, subraya.

José Luis Sánchez

“Hay que aprovechar la Universidad, que es un imán para atraer jóvenes”

José Luis Sánchez, catedrático de Geografía Humana de la Universidad de Salamanca, señala que la principal necesidad de Salamanca para revertir la pirámide poblacional reside en conseguir un mercado de trabajo atractivo. “No generamos puestos de trabajo suficientes y de calidad, por lo que los jóvenes se marchan y tienen hijos en otra parte”, denuncia. Apuesta por mejorar las políticas de apoyo a la maternidad y paternidad, como más guarderías públicas, ayudas a la conciliación y flexibilidad horaria en el trabajo. “Es necesario crear redes de servicios en barrios próximos a las familias para que puedan hacerse cargo de parte del cuidado de los niños”, incide.

También considera a la inmigración como una solución rápida a los problemas de baja natalidad. “Aumentan la población y suelen llegar en edades fértiles. Además, los de primera generación tienen tasas de fecundidad más altas que la española”, explica. No obstante, José Luis Sánchez destaca que Salamanca cuenta con una ventaja respecto a otras provincias de la España vaciada. “Hay que aprovechar la Universidad, que es un imán para atraer jóvenes de otras provincias. Conseguir que se asienten aquí es prioritario, para eso se necesita un mercado de trabajo de calidad, acceso a una vivienda asequible y medidas de conciliación”, expone.

José Antonio Ortega

“La llegada de inmigrantes sería la solución más directa y factible”

El demógrafo y profesor del departamento de Economía e Historia Económica de la Universidad de Salamanca, José Antonio Ortega, es de los tres expertos el que se muestra más pesimista de cara a la evolución de la población de Salamanca. “La fecundidad está estabilizada desde hace tiempo y cada nueva generación es más pequeña que la anterior, lo que se traduce en menos nacimientos. Es un problema en el que es muy difícil cambiar la tendencia”, explica. Recuerda que las ayudas económicas, como los cheques bebé, si tienen algún efecto, este es muy pequeño. “Tener un hijo no solo es el gasto que provoca, también hay que renunciar a cosas y los jóvenes no están por esta labor”, remarca.

José Antonio Ortega denuncia que cada vez cuesta más alcanzar una estabilidad laboral, clave para la natalidad, y que las medidas de conciliación ayudarían a formar una familia, pero no son el único factor para aumentar la fecundidad. “Aunque aumente el número de hijos por mujer, la natalidad seguirá cayendo porque las generaciones son más pequeñas. Para compensar, se necesitarían tres hijos por mujer, algo inalcanzable”, expone. De ahí que considere que la inmigración es “la solución más directa y factible” para la situación que vive Salamanca.

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