28 septiembre 2020
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La Pontificia inicia sus clases como en un plató de televisión

La mayoría de las aulas se han transformado en salas híbridas que permiten seguir la clase vía online sin perderse ningún detalle

16 sep 2020 / 12:32 H.

Los profesores de la Universidad Pontificia de Salamanca han sumado a la carpeta, el bolígrafo y el ordenador un nuevo accesorio: una diadema con micrófono inalámbrico que deberán llevar en todas sus clases. Esta semana comenzó el curso en varias facultades de la Pontificia y algunos docentes ya estrenaron el nuevo complemento que les ha facilitado la institución académica con el fin de que las clases se puedan seguir vía on line con la mejor calidad posible.

Una de las consecuencias de la nueva normalidad es que no todos los estudiantes podrán estar a la vez en clase si no se cumple la distancia de seguridad. Aunque la Pontificia pretende rebajar al mínimo dicha alternativa de rotación mediante un uso racionalizado de sus espacios, el ecosistema de aula híbrida permitirá grabar las clases a través de las cámaras colgadas en el techo.

Como los docentes irán provistos con sus micrófonos, se recogerá con nitidez su explicación. El resultado es una especie de pequeños platós de televisión que permitirán seguir las clases on line también en caso de que un alumno esté en cuarentena.

La Universidad Pontificia inició esta semana esta nueva normalidad con 2.500 estudiantes. Se incorporaron a sus clases los alumnos de Enfermería, Filosofía y Teología de todos los cursos, así como los estudiantes de 2º, 3º y 4º curso de Psicología, Logopedia, Maestro en Educación Primaria, Maestro en Educación Infantil y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFYD).

Dos semanas más tarde, el día 28 de septiembre, comenzarán los alumnos de todos los grados y cursos de Comunicación, Informática y Derecho Canónico y los del primer curso del resto de titulaciones que no lo hayan hecho aún. Todos ellos, al igual que sus profesores y el personal del centro, tendrán que pasar cada día antes de ir a su clase por las cámaras termográficas instaladas en las entradas de los diferentes edificios para el control de la temperatura. Una medida de seguridad incluida en el protocolo de seguridad ya en marcha.