18 septiembre 2019
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La peligrosa encrucijada de los alumnos de FP Básica

Varios centros denuncian que un agujero legal provoca una gran desigualdad entre estos estudiantes para titular en ESO

13 may 2019 / 11:37 H.

La Lomce trajo consigo la puesta en marcha en el curso 2014/2015 de la Formación Profesional Básica, el sustituto de los antiguos Programas de Cualificación Profesional. Sin embargo, la interrupción en la implantación de la ley ha provocado una situación controvertida. En un principio, los alumnos que acabaran FP Básica iban a tener la opción de conseguir el título de ESO superando una prueba. Sin embargo, este requisito nunca llegó a aplicarse, por lo que la responsabilidad sobre la titulación de Secundaria recae en los equipos docentes de cada centro. Un panorama que genera desigualdades entre alumnos, ya que mientras unos centros lo dan simplemente con superar las materias, sin nota media mínima o algún requisito más, otros sí fijan otros criterios, por ejemplo el de no superar un máximo de partes de mala conducta o de faltas de asistencia a clase.

El agujero legal es el causante de estas diferencias. Los cambios que sufrió la Lomce cuando estaba a punto de acabar su implantación obligaron al Gobierno a prolongar una medida excepcional para los alumnos de FP Básica y que en principio sólo estaba pensada para los dos primeros años de implantación: los estudiantes que aprobaran todas las asignaturas de esta enseñanza obtendrían el título de FP Básica y también el de ESO, en este último caso si así lo consideraba el conjunto de profesores que le de clase. Sin embargo, esa excepcionalidad por dos años se ha convertido en estable y sin que se prevean cambios a corto plazo.

Hay que recordar que la Formación Profesional Básica sustituyó a los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI) y que está destinada a alumnos de entre 15 y 17 años que tienen dificultades para terminar la ESO. La principal diferencia entre ambos reside en que la FP Básica otorga una certificación académica, pero no el título de Secundaria que sí daba el PCPI. La ley educativa aprobada bajo el mandato del exministro Wert fijaba que los estudiantes, para obtenerlo, debían aprobar la reválida de ESO.

El problema surgió con el calendario de implantación de la Lomce, que no daba plenos efectos académicos a esta prueba hasta el curso 2017/2018. Hasta entonces, y de manera provisional, el Ministerio decidió que los alumnos que terminaran FP Básica podrían lograr la titulación en ESO si los docentes consideraban que habían adquirido los conocimientos, destrezas y actitudes mínimos de esta etapa durante el ciclo formativo.

El planteamiento, sin embargo, se fue al traste. La oposición de las comunidades educativas a las reválidas supuso que el Gobierno de Mariano Rajoy diera marcha atrás al calendario de implantación de la Lomce. Una de las consecuencias fue retirar cualquier efecto académico a la reválida de 4º de ESO, que ahora tiene sólo el carácter de prueba muestral, por lo que ya no resultaba factible mantener la obligatoriedad de que los alumnos de FP Básica tuvieran que presentarse a este examen para obtener la titulación de Secundaria.

Ahora, por lo tanto, todo depende de la evaluación final del ciclo y de la consideración del equipo docente. Una situación con la que no están de acuerdo varios de los centros, que consideran necesario que las administraciones consensuen unos criterios comunes para todos.

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