04 abril 2020
  • Hola

La importante labor del Banco de Alimentos de Salamanca durante la crisis sanitaria por el coronavirus

Recibe menos productos de empresas colaboradoras por la situación, mientras crece la cifra de familias sin ingresos | Ayusal y Cajas Solidarias han tenido que redoblar esfuerzos

26 mar 2020 / 18:06 H.

Si ya es duro para muchas familias sin recursos tener que recurrir a entidades solidarias y benéficas para recibir alimentos y poder sobrevivir, más difícil y delicado lo es en plena pandemia del coronavirus. El Banco de Alimentos de Salamanca que distribuye productos no perecederos a decenas de entidades para que los repartan entre los más necesitados también se está resintiendo por la situación actual.

Por un lado, cada vez son menos las manos voluntarias que pueden echar una mano para el reparto de productos a las entidades que llegan a cargar alimentos. “Sólo hay cinco personas voluntarias. Para aquellos que nos echaban una mano que tienen más edad es un riesgo salir de casa y venir aquí. Hay que echarle valor”, reconoce Godofredo García, presidente del Banco de Alimentos de Salamanca, entidad que ha visto como tras el estado de alarma y para evitar la propagación del virus, echaban el cierre decenas de entidades de reparto como parroquias o asociaciones dirigidas por religiosas mayores.

También hay menos productos en la nave del Banco de Alimentos. Aquellas empresas o supermercados que donaban solidariamente productos han dejado de hacerlo, aunque en el Banco aún disponen de alimentos procedentes del último envío del FEGA (Fondo Europeo de Garantía Agraria). “En los supermercados y grandes superficies que colaboraban por ejemplo con leche, algo que se agota en seguida y muy necesario, nos dicen que no pueden darnos por ahora porque todo lo que tienen lo venden, pero que una vez pase la avalancha nos darán unos miles de litros de leche”, agrega Godofredo García.

La situación se complica porque al descenso del stock de alimentos hay que sumar un repunte en las personas que demandan ayuda. Así lo constata el Banco de Alimentos (cuya trabajadora social sigue haciendo las valoraciones, dando prioridad a casos urgentes) así como las dos principales ONGs que reparten alimentos en mano en la ciudad de Salamanca: Cajas Solidarias y Ayusal. “Hay muchas familias que se han quedado sin ingresos por el parón del coronavirus”, explica Jesús González, presidente de Ayusal. Eso sí, el presidente del Banco de Alimentos, Godofredo García, se muestra tranquilo porque en la actualidad se han multiplicado las líneas de apoyo a nuevas familias vulnerables, niños con beca comedor y personas sin recursos desde las instituciones públicas.

En el caso de Cajas Solidarias y Ayusal, ambas organizaciones solidarias han tenido que redoblar esfuerzos en lo que a medidas de seguridad e higiene se refiere para seguir garantizando el reparto a una demanda creciente cada día. En Cajas Solidarias, que ha suprimido el reparto de fruta y verdura semanal, los escasos voluntarios que acuden preparan los lotes (alimentos para el mes para cada familia) y los dejan en la puerta de su almacén-sede a cada persona, citada a un día y hora concreta. En Ayusal, por contra, la pasada semana optaron por citar a 550 personas en su sede durante la mañana para hacer todo el reparto, que se alargó durante 6 horas. La Policía Local vigiló la cola que alcanzó un kilómetro mientras los integrantes de Ayusal recordaban, megáfono en mano, que los presentes debían mantener la distancia de seguridad en la fila y desinfectarse antes de entrar al almacén. Allí cada uno firmaba su ficha en la tablet y recogía su lote.

Ante la previsión del aumento de personas en riesgo de pobreza por esta crisis, la Federación Europea de Bancos de Alimentos ha lanzado el Fondo de Emergencia Social COVID-19 para asegurar la actividad.