27 mayo 2020
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La estrategia de responsabilidad ambiental y economía circular de Berkeley

El ‘Proyecto Retortillo’ cuenta con las certificaciones de Gestión Ambiental y Gestión Minera Sostenible, así como certificaciones y auditorías de AENOR

22 may 2020 / 19:14 H.

Berkeley Minera España es una empresa que ha apostado por Salamanca para desarrollar la mina de Retortillo en la que lleva trabajando 8 años. La compañía está próxima a recibir los dos últimos permisos necesarios para iniciar su construcción que tendrá una duración de 18 meses, a los que seguirán más de diez años de actividad productiva. Asimismo, el ‘Proyecto Retortillo’ va a generar más de 1.000 empleos directos e indirectos, de los que más de 500 se crearán de forma inmediata al inicio.

Berkeley concede primordial importancia a la seguridad, a la salud y a la protección ambiental, cumpliendo de forma rigurosa con toda la normativa ambiental y de protección radiológica. Por ello también está diseñando una estrategia de economía circular que permitirá minimizar los consumos de materias primas y los residuos generados, lo que favorecerá la reducción, reutilización y reciclaje de cada recurso. Así, los sistemas de gestión implementados han constatado que la empresa durante 2019, sin aminorar su actividad y eficiencia, ha logrado reducir, entre otros, su consumo de papel en 19%, de energía un 31% y de emisiones de CO2 un 30% (o lo que es lo mismo, 26 toneladas menos de CO2 emitidas).

Los estándares de sostenibilidad ambiental son bastante superiores a los exigidos y esto se materializa con las certificaciones de Gestión Ambiental (ISO 14.001) y Gestión Minera Sostenible (UNE 22.470-80), certificaciones y auditorías realizadas anualmente por AENOR que garantizan un seguimiento sistemático y control de los indicadores de sostenibilidad minera que forman parte de la empresa.

La estrategia de responsabilidad ambiental y economía circular de Berkeley

Además, la compañía ha adquirido el compromiso de desarrollar un Proyecto de Recuperación de Hábitats, incluido en la Declaración de Impacto Ambiental, en una zona degradada del entorno para incrementar la superficie de hábitats arbolados afectados, aumento de la diversidad de ecosistemas y facilitación de recursos naturales para especies de interés. Berkeley también está realizando el análisis de ciclo de vida de sus actividades con lo que extrapolará los procedimientos y criterios ambientales que minimizan el impacto, tanto a suministradores como a contratistas del proyecto.

La compañía prevé destinar un total de casi 400 millones de euros en la mina, lo que repercutirá de forma positiva en la economía de la zona. Esta inversión supone una recaudación de 23 millones de euros a Hacienda en concepto fiscal y aportará ingresos de 1,5 millones de euros a los ayuntamientos en los que se encuentra el yacimiento. Además, la empresa posee recursos minerales adicionales que permitirán alargar la duración del proyecto.

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