17 abril 2021
  • Hola

La dramática historia de Jorge: ocho meses esperando el Ingreso Mínimo Vital y sin tener para pagar el alquiler

Ha tenido que recurrir a la ayuda de los Ceas municipales y de Cáritas para pagar una habitación para vivir

08 mar 2021 / 10:23 H.

Jorge lleva ocho meses esperando a que se resuelva su petición del Ingreso Mínimo Vital. No tiene para pagar el alquiler de su habitación este mes de marzo ni el próximo.

Fue en julio cuando, con ayuda de Cruz Roja, solicitó la prestación estatal tras presentar la documentación que se exigía de su empadronamiento, vida laboral y si estaba recibiendo alguna otra prestación. En noviembre y en febrero ha seguido recibiendo cartas del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social solicitándole más documentos que no aparecían reseñados inicialmente e incluso Jorge ha aportado otros más “por si acaso”. En el registro ya le han advertido que hasta junio puede demorarse su resolución. “He presentado la sentencia de divorcio, los certificados médicos de la hernia discal y el asma bronquial que me complican la posibilidad de trabajar; y las ayudas que he recibido del Ceas del Ayuntamiento y de Cáritas para poder pagar el alquiler de una habitación estos meses”, relata este hombre, que explica que es la primera vez en su vida que ha tenido que recurrir a las ayudas sociales.

Llegó a España procedente de Iberoamérica hace treinta años con la intención de estudiar la carrera de Medicina. Conoció a la que ahora es su exmujer y formó pronto una familia. Su intención era prepararse para las oposiciones de la Policía Nacional tras obtener la doble nacionalidad. Un papel que llegó con un retraso de cuatro años. Jorge por entonces ya había superado la edad máxima para acceder al Cuerpo de Policía. “Opté por meterme en los negocios y vender bisutería en un puesto callejero con licencia municipal. Veía que prosperaba y así estuve bastantes años, pero la crisis también me afectó”, explica.

A eso se le unió el divorcio y sus complicaciones médicas. Padece una hernia discal desde hace más de dos décadas y ahora trata su lumbalgia en el hospital de Los Montalvos. “Pasé de un tiempo de bonanza a la escasez. Si no me conceden el Ingreso Mínimo Vital no sé qué voy a hacer. Vivo en un cuarto piso sin ascensor y sólo necesito la ayuda para mudarme a una habitación en un bajo porque tengo muchos problemas de movilidad”, asegura, mientras intenta mantenerse “optimista para no entrar en el desánimo”. “Estoy esperando a la primavera para volver a salir a la calle a vender. Intento tener fe”, admite.

Su situación económica crítica le hizo regresar a mediados de 2019, tras 14 años de separación y viviendo en otro domicilio, a casa de su exmujer y sus hijos que le acogieron cuando ya no podía pagar el alquiler. No fue fácil y tras unos meses, confiesa que se sentía un “estorbo” y decidió volver a buscar una habitación de alquiler con el apoyo económico del Ceas y de Cáritas. Los cambios de domicilio en 2019 también han supuesto una problemática en la tramitación del Ingreso Mínimo Vital y ahora ha tenido que justificar esos meses que estuvo acogido en casa de su exmujer e hijos.

Ahora Jorge se busca la vida como puede. Va los domingos al rastro con una maleta e intenta revender material tecnológico de segunda mano que un amigo informático le regaló.

Ver Comentarios

PALABRAS CLAVE

Recupera variable LOGO:
https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/d02eb2dc-2fcb-4c80-a2f6-a5cfab1e30e3.svg

https://www.lagacetadesalamanca.es/base-portlet/webrsrc/ctxvar/a835bb89-65e8-449c-9619-d30e7c8e74ec.png