11 julio 2020
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La anciana salmantina que ha logrado salir a la calle tras 74 días y dos intentos fallidos

Caridad Hernández vuelve a la calle de la mano de un voluntario de Cruz Roja

30 may 2020 / 14:46 H.

Entre la mascarilla se intuye la sonrisa de Caridad Hernández. Uno solo se da cuenta si observa como se elevan los pómulos detrás de la mascarilla blanca. Sus ojos están rojos y cargados de lágrimas en una mezcla de emoción y brillo por una claridad a la que no estaba acostumbrada después de 74 días sin pisar la calle. Ella ha sido una de las beneficiadas del programa de Cruz Roja que permite acompañar a mayores que se encuentran solos y no tienen apoyos para salir a la calle o no lo hacen por miedo al contagio.

Tras perder a su marido hace casi 30 años, Caridad se quedó sola con el apoyo de Cruz Roja y el seguimiento de la ayuda a domicilio que iba a su casa, las únicas personas que ha visto durante casi tres meses y siempre con mascarilla. “No me avergüenza decir que he sentido mucho miedo”, reconoce esta escritora nacida en Alba de Yeltes hace 77 años con seis libros escritos. “En la cuarentena me he quedado bloqueada, no he sido capaz de escribir nada”, confiesa. La inactividad también ha afectado a la silla. La primera parada es en la gasolinera de El Zurguén para hinchar las ruedas, casi vacías de aire. Sin ella, apenas es capaz de desplazarse 10 centímetros, lo justo para no caerse. En la puerta, esperan Rubén García, responsable del programa de mayores de Cruz Roja, y Ricardo Milianz, uno de los muchos voluntarios que se apuntaron a la ayuda cuando arrancó el estado de alarma.

A Caridad le cuesta describir las sensaciones del primer paseo. Agradece incluso los pequeños saltos de los baches de la silla de ruedas que antes le quebraban la espalda. “Antes los odiaba, pero hoy me siento como si estuviera en una nube”. Ricardo se arrodilla para ajustarle la mascarilla blanca mientras pasean por las calles del barrio trastormesino. Los voluntarios van provistos de mascarillas y gel y una protección para el usuario, aunque Caridad ya tenía puesta la suya cuando llegaron. “Para mí este paseo supone salir a la vida otra vez. No se podía salir de casa y además no tengo con quien. A veces me quedaba en la puerta pero veía gente con mascarilla y me entraba un miedo horrible y volvía a meterme para dentro”, reconoce. Ayer se había colocado su sombrero preferido y se había preparado para una ocasión muy especial. A Ricardo también se le dibuja una sonrisa al confesar que vea a Caridad “muy feliz”. “Es importante que les ayudemos a quitar el estrés de tanto tiempo encerrados. Tienen que salir poco a poco con precaución”, explica este cooperante.

El programa de paseos para mayores solos acaba de arrancar y ya ha sido solicitado por 20 usuarios. La mayoría, como en el caso de Caridad, son usuarios de Cruz Roja con los que se mantenía un contacto telefónico ya que ella es un participante activo de los talleres de lectura de la organización. “Con Caridad ya hacíamos un seguimiento de las citas médicas y las gestiones ya que no puede andar ni salir de casa”, describe Rubén García. El objetivo es que los paseos se realicen al mínimo una vez a la semana durante 45 minutos dentro de la franja horaria dedicada a los mayores (10 a 12 y 19 a 20 horas). No obstante, el coordinador de los programas de mayores señala que es importante que los paseos tengan “pretemporada”. “Nos vamos a ir adaptando a las necesidades de los usuarios. Lo mismo el primer día solo pueden caminar 50 metros fuera de casa. Pues en el siguiente paseo haremos 55 poco a poco”, subraya.

Caridad desde hace veinte años acude a la Unidad del Dolor para superar sus problemas. El tratamiento que recibía con ozono se ha visto interrumpido por el estado de alarma, algo que preocupa mucho también a los responsables de mayores. “Van a empezar a salir muchos problemas de crónicos derivados del aislamiento y la falta de seguimiento”, detalla García. Los mayores que deseen solicitarlo deben contactar con Cruz Roja en el teléfono 923 22 22 22 tanto en Salamanca como en Béjar, Ciudad Rodrigo, Peñaranda, Vitigudino y Santa Marta.