13 noviembre 2019
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Investigadores salmantinos impulsan una “Marcha por la ciencia” en Madrid

Será el próximo sábado, 19 de octubre, desde la Puerta de Sol hasta el Congreso de los Diputados | Reclaman un pacto que recoja una inversión del 2% del PIB en investigación

18 oct 2019 / 09:57 H.

Cansados de la precariedad del sistema de investigación, los jóvenes científicos de la Universidad de Salamanca de la asociación Innova Salamanca han impulsado una “Marcha por la Ciencia” el próximo sábado, 19 de octubre, en Madrid, para reclamar a los políticos un pacto que garantice, al menos, una inversión en I+D+I del 2% del PIB. “Queremos dar visibilidad a los problemas de la ciencia porque creemos que la sociedad no es consciente de la situación real por la que atraviesa la investigación y de cómo nos afectaron los recortes”, explican Alejandro Jiménez, Lorena Carro y Marta Romo, tres de los investigadores de Innova implicados en esta marcha promovida desde Salamanca, aunque ya tiene dimensión nacional, pues se han sumado una veintena de asociaciones y organizaciones de todo el país, entre ellas Precarios.org, a la que pertenece Innova Salamanca.

La protesta recorrerá Madrid desde la Puerta del Sol hasta el Congreso de los Diputados y contará con participación de investigadores de todos los puntos de España, pues la mayoría de los científicos, y en concreto el personal en formación, tienen que hacer frente a los mismos problemas: un largo y precario periodo de formación que, en muchas ocasiones, acaba con lo que se conoce con la fuga de cerebros, y proyectos de investigación sin recursos, en la mayoría de los casos no por su falta de calidad, sino por falta de financiación del país.

En este sentido, una de las cuestiones que denuncia Innova Salamanca es que la inversión actual en I+D+I en España es del 1,22% del PIB, cuando en 2009, en plena crisis, era del 1,4%, y la media de Europa es del 2,1%, elevándose al 3% en los países más potentes. Pero, además, una gran parte de los recursos presupuestados no llegan a materializarse ya que se incluyen como activos financieros destinados a créditos empresariales que no siempre se piden y a los que no tienen acceso los grupos de investigación.

Debido a estas limitaciones económicas se está produciendo un envejecimiento de los recursos humanos, la media de edad de los investigadores se sitúa en 54 años, y una mayor precariedad en las etapas previas a la estabilización de los jóvenes investigadores.

“El 80% de los científicos en su primer año de doctorado trabajan sin contrato ni financiación”, lamenta Alejandro Jiménez, de Innova Salamanca. En el caso de la Universidad de Salamanca, hay más de 200 jóvenes predoctorales.

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