22 septiembre 2020
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Inquietud de las familias ante una vuelta al colegio con muchas dudas

Los padres piden a la Junta más concreción de las medidas para un regreso seguro y más medios | La aparición de nuevos casos, también en niños, aumenta la preocupación

10 ago 2020 / 21:55 H.

A un mes para el inicio del curso escolar, las incógnitas sobre cómo será la vuelta a la actividad lectiva en colegios e institutos sigue vigente. Incluso han aumentado a lo largo de los últimos días con el aumento de casos de COVID-19. La consejera de Educación, Rocío Lucas, mantuvo en una entrevista a LA GACETA DE SALAMANCA que en la situación epidemiológica actual, el regreso a las clases sería presencial, una postura que también ha defendido el vicepresidente regional, Francisco Igea. Sin embargo, la inquietud de las familias sobre lo que pueda ocurrir a partir del 9 de septiembre, cuando los niños de Infantil y Primaria regresarán a las aulas, está más presente y extendida que nunca. Los padres piden a la Junta más concreción y medidas que garanticen un inicio de curso lo más seguro posible.

“Estamos viendo mucha inseguridad y poca pauta concreta”, afirma Soledad Alegre, presidenta de Fedampa, federación que agrupa a asociaciones de padres de centros públicos. “La situación es preocupante a la vez que desconcertante. Junta y Ministerio ofrecen una información parcial y no dicen claramente si hay o no posibilidad de dar clase”, asegura Jesús Jiménez, su homólogo en colegios concertados católicos.

La adopción de más iniciativas que garanticen la seguridad de los alumnos y del resto de la comunidad educativa marca las peticiones de los padres. “El cupo de docentes es muchos centros es el mismo que otros años y en alguno incluso han agrupado clases, en lugar de hacerlas más pequeñas. La Junta parece estar esperando a septiembre para tomar una decisión que puede llegar tarde”, critica Soledad Alegre. “Los padres están preocupados porque la situación no está clara. Si se siguen estrictamente todas las pautas de seguridad, la vuelta sería segura. Si no es así, es difícil que haya colegio, pero es cierto que el riesgo de contagio existe en cualquier lugar, también en casa”, puntualiza Jesús Jiménez.

La Consejería de Educación dio a conocer a principios de julio el protocolo que ha diseñado para el regreso a las clases de manera presencial en septiembre. El plan habla de grupos estables de convivencia hasta 1º de Primaria, y a partir de 2º se respetará la distancia de seguridad y los escolares deberán llevar mascarilla. También estipula entradas y salidas a los centros escalonadas, recreos por turnos, restringir al máximo el uso de material compartido y, cuando no sea posible, desinfectarlos después de cada uso, además de aumentar la ventilación de los centros e incrementar el servicio de limpieza.

La comunidad educativa considera que el plan de la Junta resulta impreciso en varios apartados y deja en manos de los equipos directivos la toma de decisiones. Las ratios, establecidas en 22 en Infantil y Primaria y 25 en Secundaria y Bachillerato, son consideradas demasiado elevadas, a lo que añaden que los entre 500 y 600 docentes más que va a contratar la Junta resultan insuficientes para realizar todos los desdobles necesarios. “Tampoco tiene en cuenta que hay que sustituir al profesorado de riesgo, que tiene patologías que podrían agravarse con la COVID”, recuerda Federico Martín, de CSIF. La falta de claridad en las medidas a seguir si hay un positivo en un centro, la carga curricular si hay que acudir de nuevo a un largo confinamiento o la aportación de medios en esta situación a alumnos y docentes, marcan otras reivindicaciones del sector que la Junta no ha aclarado.

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