29 marzo 2020
  • Hola

Francisco Igea: ‘Es un error estratégico el acercamiento de Ciudadanos al PP en Cataluña y en el País Vasco’

El vicepresidente de la Junta de Castilla y León asegura que en el caso de perder la carrera por el liderazgo de Ciudadanos frente a Arrimadas, “seguirá trabajando por el partido”

16 feb 2020 / 18:03 H.

Francisco Igea (Valladolid, 1964), vicepresidente de la Junta de Castilla y León y “barón” naranja sin título oficial, un “quijote” del siglo XXI que ha decidido recorrer España a lo Pedro Sánchez para hacer de Ciudadanos un partido más abierto y democrático. Él está convencido de que lo conseguirá, que los militantes podrán elegir a los cargos intermedios, tanto en autonomías como en las provincias. Consciente de su “debilidad” o quizá su virtud, ha decidido meterse en el enésimo charco y pelear por crear un contrapoder en las provincias. Hoy por hoy Inés Arrimadas no le coge el teléfono, pero espera que reciba a los “críticos” encabezados por él cuando se apruebe el nuevo estatuto interno de los naranjas.

–Le voy a decir una expresión que se usa bastante en la calle y que he escuchado mucho estos días: “Son cuatro y mal avenidos”. ¿No es mejor resolver las diferencias sin tanta transparencia?

–Somos un partido en el que presumimos siempre de transparencia. Siempre he creído que el debate político es lícito dentro, y creo que si hay algo de lo que ha adolecido la política española es de libertad dentro de los partidos, y si hay algo que ha sobrado es el concepto: el mal entendido concepto de la lealtad, que se confunde con sumisión. Es una de las cosas que más erróneamente se ha valorado en la política. Si hay algo que necesitan los partidos es capacidad de debate, de análisis crítico y disfrutar de la libertad. Me metí en un partido en cuya ejecutiva había gente súper inteligente, valiosa, brillante... Gente como Juan Carlos Girauta, con el que he podido discutir muchas veces. Era uno de los grandes valores de Cs. Si se convierte en un partido a la antigua usanza, de uniformidad y de lealtades mal entendidas, perderá uno de sus valores principales.

–Tampoco Arrimadas se corta y se dicen las cosas a través de los medios. ¿No es posible que se sienten a hablar?

–Yo lo he intentado y llevo esperando desde antes de Navidades. Quedamos pendientes de ver las agendas después de Navidades y estamos en San Valentín... Hoy -por el viernes- no le he puesto ningún mensaje... Mi mujer es muy sentida para esas cosas (risas).

“Si Cs se convierte en un partido a la antigua usanza, de lealtades mal entendidas, perderá uno de sus valores principales”

–¿La principal diferencia que tienen radica sólo en el tema de cómo se eligen las direcciones provinciales y regionales del partido?

–Es una diferencia esencial. Hay tres o cuatro cosas en los estatutos que son esenciales para nosotros y una de ellas es el régimen disciplinario que se propone, donde sólo hay faltas graves y muy graves. Eso en un partido liberal no es una buena cosa. Mantener el espíritu de libertad y tolerancia es una cosa importante para el partido. Mantener la separación de poderes, y que el comité disciplinario no dependa del nombramiento de la ejecutiva, que depende a su vez del nombramiento de la presidenta. Proponemos hacia dentro lo que proponemos fuera. Hablamos de separación de poderes. Mantener la coherencia es lo que nos da credibilidad.

–La forma de elección de direcciones regionales y provinciales es diferente al resto de partidos.

–En nuestro partido tú haces una elección una vez, que es el líder que elige a la ejecutiva y que, a su vez, elige a todo el poder territorial: a los portavoces, a los secretarios de organización... autonómicos y provinciales. Y eso hace que la estructura del partido sea proclive a cometer errores por falta de debate y por falta de autocrítica. Cuando hay una situación de crisis, tú no estás favoreciendo el debate, el análisis, los contrapesos y los contrapoderes.

–Eso no ocurre ni en los partidos tradicionales.

–No, no, si ése es nuestro problema. En este partido hemos eliminado los contrapesos. Ahora está pasando en el PSOE, donde el nombramiento de la Ejecutiva Federal ya ni se consulta y lo eligen directamente. Es uno de los graves errores de Pedro Sánchez y del PSOE, que han creando un partido cesarista. Es un gran problema de la política europea y mundial.

“La actual estructura del partido es proclive a cometer errores por falta de debate y por falta de autocrítica”

–Pero Arrimadas ha dicho que se presenta con su modelo.

–Ella puede decir lo que quiera pero los reglamentos del congreso son los que son y los reglamentos de nuestro partido son los que son.

–¿Cómo van las votaciones de esta enmienda que quieren llevar a los estatutos?

–En Castilla y León vamos ganando. Hemos ganado Valladolid, que son casi el 50% de militantes, Arroyo, Laguna, Ávila, Ponferrada... En número de votos vamos ganando. En agrupaciones vamos ganando. Perder en Salamanca es importante. En Salamanca han votado 20 personas y tenemos más de 200 militantes. Nuestro principal problema es la falta de participación. En España nuestra enmienda ha ganado en Cataluña, en muchas agrupaciones en Barcelona; en Madrid, en Lugo, en Murcia, en las dos grandes de Zaragoza capital... Los hechos dicen que hay un porcentaje muy amplio de la militancia, una muestra significativa, a pesar de que es un proceso súper complicado, que quieren cambiar el sistema.

–¿También le separa de Inés Arrimadas ese acercamiento que quieren hacer al PP en Cataluña y el País Vasco?

–Es un error estratégico desde nuestro punto de vista. Asumí la decisión de mi ejecutiva de “España Suma” en Navarra y ya dije lo que me parecía. Creo que en España, las coaliciones preelectorales casi nunca suman. Una de las encuestas más recientes en Cataluña demuestra que la opción de coalición preelectoral pierde escaños y pierde votos. Porque muchos votantes nuestros en Cataluña que provienen del entorno socialdemócrata no van a votar al PP. Por tanto, es dudoso. Lo que decimos es que queremos mantenernos como un proyecto autónomo. Uno de los errores estratégicos de las pasadas elecciones es que la gente nos visualizó claramente en un lado. Si repetimos ese error ya desde antes de las elecciones y si además mantenemos el modelo de partido y candidatos y programa, ¿cuál es el mensaje que damos a los ciudadanos que nos han castigado? Ya no es una coalición postelectoral, sino preelectoral y no es un modelo de partido centralista sino hipercentralista. Habrá que hacer un poco de autocrítica, ¿no? La inmensa mayoría de militantes quiere un partido autónomo, de centro, que vuelva ser ese proyecto que puede pactar a izquierda y a derecha, sabiendo quién es Sánchez y el ‘sanchismo’.

“Uno de los errores estratégicos de las pasadas elecciones es que la gente nos visualizó claramente en un lado”

–Pero con este modelo de PSOE ‘sanchista’, ¿es factible pactar algo?

–He pactado en el Congreso con Podemos. En ayuntamientos hemos pactado con todo el mundo. La gran virtud de un partido de centro es que sus líneas rojas no sean los partidos ni las personas.

–¿Fue un error que Arrimadas dejara Cataluña?

–Yo creo que ahí se hizo una apuesta por ganar en un bloque y se puso todo. Incluía la llegada de Inés Arrimadas. Pusimos todo al rojo. Y eso en política es muy complicado. Yo creo que lo que fue un error fue la apuesta de todo al rojo.

–Si sale su enmienda, ¿es posible que Inés Arrimadas asuma la dirección del partido?

–Yo espero que sí.

–¿Y si no la asumiera?

–Lo que haremos es pedirle otra vez a la única candidata que se ha presentado que nos sentemos, hablemos y analicemos los resultados y escuchemos lo que han dicho los militantes.

–Yo creo que Arrimadas no le quiere como ‘barón territorial’.

–Lo que quiera o no quiera Inés Arrimadas es una cosa importante. Y también le digo: No quiero ser un ‘barón territorial’. Yo lo que quiero es hacer mi trabajo como vicepresidente de la Junta.

–Usted está en contra de los ‘hiperliderazgos’, pero ya es un ‘hiperlider’ en Castilla y León. No es Luis Fuentes. Es Francisco Igea.

–Los liderazgos se ganan o se pierden en las crisis. El primero que sale de la trinchera es el líder, el que se queda en la trinchera no es el líder. Esa es mi manera de entender el liderazgo, que está para las crisis, para las ocasiones y hay gente que entiende que es líder el que sobrevive. Y no. Es líder el que ejerce con mayor libertad y consigue transmitir a los militantes.

–Si consigue sobrevivir, ¿pasará la guadaña? Dicen que después de las primarias contra Silvia Clemente ha pasado factura a los que no le apoyaron.

–Coja la foto de la presentación de Silvia Clemente y mire todas las personas que están detrás. Cualquiera que mire esa foto y diga que paso la guadaña se verá ante una situación imposible. Ni Luis Fuentes, ni David Castaño, ni Lorenzo Rodríguez, ni los candidatos a alcaldes en Burgos, Palencia y Zamora, en ninguna parte se ha pasado guadaña porque yo no creo en eso. Pero hay gente que sí cree en eso, que dicen: ‘Si pierde, que se vaya o que dimita’. Pues debo informarles que me presentaré si les parece bien. Me parece que es el momento y que ganamos o perdamos, yo voy a seguir trabajando por este partido.

–¿Si no se asume esa enmienda, usted se presentará?

–Si la gente quiere un cambio de partido y no hay quien lo asuma e Inés Arrimadas no lo asume, nosotros haremos lo que toque. Nosotros tenemos que intentar hacer lo posible por llegar al congreso lo más unidos y cohesionados.

–Después de todo lo que ha pasado desde que Rivera se fue y después de ver cómo ha actuado Pedro Sánchez, ¿tenía razón en decir que no se fiaba de Sánchez?

–La política no es un juego de adivinación. Lo importante, y que tenemos que preguntarnos en Cs, es si hicimos todo lo que pudimos para hacer lo correcto y para evitar una situación como la que vivimos ahora con un Gobierno muy complicado para España, que cuelga de los secesionistas y del populismo. Lo que no me deja dormir muchas veces es pensar si hice todo por evitar esto.

–¿Se arrepiente de haber pactado Mañueco?

–Yo no me arrepiento porque teníamos pocas alternativas. Otras alternativas hubieran supuesto una seria crisis en el partido. Sigo pensando que el partido es muy importante para el país. Y en el conjunto de valoraciones: pactar, no pactar, romper el partido... yo tomo la decisión que creo que es mejor para mi país, que es por lo que estoy aquí. He de decir que meses después el resultado es bastante bueno. Peleamos mucho por el acuerdo programático, más que por el acuerdo de las personas. El pacto de PSOE-Podemos es más un pacto de cargos que de programa. Y nuestro pacto está funcionando con honestidad y lealtad y está siendo bueno para los ciudadanos en Castilla y León.

–¿Confía en que haya algún socialista capaz de desmarcarse de las políticas de Sánchez?

–Hay muchos socialistas que ven con preocupación la deriva de un partido que se ha embarcado en un viaje del que saben que tienen que bajarse antes de llegar al final. Una de las cosas importantes que tiene que hacer Cs es ser capaz de ser esa lancha que recoja a la gente que quiera bajarse de ese barco. Eso no es importante para Cs, sino para España.

–Hay gente que piensa que esta división retransmitida en medios y redes dentro de Cs es el final de Cs. ¿Este daño es reparable?

–Yo ya viví esas primarias. Nosotros no laminamos a la gente y es duro convivir con personas a las que les has visto hacer lo que has visto hacer. Cs tiene mucho futuro y creo que la segunda parte de El Padrino es mucho mejor que la primera...

–Por cierto, ¿cómo son las relaciones con su homólogo en el Gobierno central, Pablo Iglesias?

–No he tenido mucha relación. Le conocí cuando éramos diputados. Es una persona soberbia y pasa mucho en la política. Pero él es el cuarto vicepresidente, y yo soy un vicepresidente único. Podría enseñarle alguna cosa de cómo se negocian gobiernos de coalición, porque ha presumido mucho, pero de negociación política no sabe.