15 diciembre 2019
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El tráfico bajo el puente del Soto podría prohibirse para vehículos pesados

Tráfico plantea cerrar el paso de camiones y autobuses no regulares por Arroyo de Santo Domingo para proteger la construcción del siglo XVI de los habituales choques

20 nov 2019 / 22:11 H.

No resulta nada excepcional que un vehículo pesado quede encajado en el único arco del puente del Soto. La última vez, el pasado martes, cuando un camión de reparto de una cadena de supermercados se atascó al pasar bajo esta construcción. Además de los problemas de tráfico que estos incidentes generan, los sillares del intradós de esta construcción se encuentran dañados no solo por la contaminación del tráfico sino también por las habituales colisiones de vehículos cuyos conductores no tienen en cuenta la advertencia de gálibo que se encuentra unos metros antes. De hecho, algunas piedras corren riesgo de desprenderse si no se pone remedio a este problema. Para darle solución, el Ayuntamiento de Salamanca se plantea cerrar al tráfico de vehículos pesados este paso inferior que comunica la calle Arroyo de Santo Domingo con la parte baja de la Gran Vía.

El Gobierno de Carlos García Carbayo encargará un estudio sobre la viabilidad de cerrar el puente del Soto al tráfico de camiones y autobuses no regulares. Sí se permitiría que continuasen pasando por este punto los autobuses urbanos y metropolitanos que actualmente lo hacen, según explican fuentes municipales. Tampoco se prevé ninguna restricción al paso de turismos y furgonetas. Los técnicos de la Concejalía de Tráfico tendrán que evaluar el impacto que esta medida conllevará en la circulación del centro de la ciudad.

Actualmente el paso de vehículos por la construcción histórica solo está permitido para aquellos que no superen los 3,8 metros de gálibo. Aún así, los conductores de autobuses y camiones tienen que maniobrar con mucha precisión para no rozar la parte superior de sus vehículos con los sillares de piedra de Villamayor. Prohibir su paso por este punto conllevaría que no podrían circular por la calle Arroyo de Santo Domingo cerrando así para ellos la principal vía de enlace entre Rector Esperabé y la parte baja de la Gran Vía, pero también de la calle Buenaventura, que permite desviarse desde la calle San Pablo hacia Dominicos. De ninguna forma esta medida impediría a los vehículos de carga y descarga o a los autocares llegar al centro de la ciudad. Eso sí, tendrían que optar por rutas alternativas.

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