24 mayo 2020
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El testimonio de una salmantina con familia numerosa: “Más que papel higiénico, hacen falta folios para tantas tareas”

La angustia por la organización del confinamiento en casa de Maite, con 3 hijos, se va calmando a base de rutinas y dedicación

29 mar 2020 / 09:53 H.

El día a día en el hogar de una familia numerosa con tres hijos de diferentes edades puede convertirse en una auténtica locura en esta nueva vida de confinamiento, sin colegio ni comedor escolar, si los padres no se ponen al día en nuevas tecnologías, aprenden a ser improvisados docentes, planifican rutinas y dedican tiempo extra a la organización de la casa. Es lo que le ha tocado hacer a Maite y a su marido a marchas forzadas en los últimos días. Por sus empleos, ellos deben seguir trabajando durante el estado de alerta, por lo que la situación se complica más si cabe.

“En esta situación, los niños se han vuelto más responsables porque saben que tenemos que salir a trabajar”

“Aunque días antes había hecho una gran compra, me he dado cuenta que sin el comedor, se gasta todo muy rápido y ocupa buena parte del tiempo cocinar para cinco. Con uno u otro en casa cuidando de los niños era imposible hacer la compra, por eso he tenido que recurrir a la ayuda de mi madre para que me traiga comida y para quedarse un día con los niños cuando los dos trabajábamos. No nos ha quedado otra”, explica Maite, enfermera del servicio de donación de sangre, que confiesa que los primeros días se sentía angustiada de cómo iba a organizar todo en casa. Ahora sólo se planifica de semana en semana.

“Más que papel higiénico, lo que hace falta en las casas son folios para tantas tareas de los niños”, reconoce entre risas. Cada tarde, Maite abre los correos electrónicos de cada uno de los tres profesores de sus hijos (cada uno con su propio método) y organiza, imprime y prepara las tareas para el día siguiente. Algo que complementa con actividades en aplicaciones y plataformas educativas online que ha descubierto por vez primera. “Levanto a todos a las nueve, desayunan y hacen las camas y por la mañana se sientan los tres a hacer tareas. Tenemos que ponernos con ellos, porque hay que explicar cosas, hacer dictados... Paramos para el almuerzo y salen al jardín como si fuera el recreo. Y después les dejo aprender con aplicaciones. La tarde la dedican a jugar. Es cierto que en esta situación se han vuelto más responsables porque saben que los dos tenemos que salir a trabajar”, explica esta madre de familia numerosa.

Esta familia ha optado por no hablar del coronavirus en casa, aunque los niños lo escuchan en las noticias. “El mayor, lo que peor lleva es no ver a los amigos, aunque se solventa cuando conecta con ellos una hora por la tarde para jugar al Fortnite. La niña reconoce que le ha sentado mal no poder celebrar su cumple que será en unos días”, cuenta. Para esta madre, las tareas de la casa y los niños son la mejor receta para evadirse del Covid-19.

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