23 agosto 2019
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El militar salmantino trasplantado de médula que ha ‘vencido’ a la aseguradora

La mutua se negaba a pagar los 75.000 euros de la intervención que le salvó la vida y el Tribunal Superior de Justicia le da la razón

17 abr 2019 / 20:17 H.

La justicia le ha dado la razón a un militar salmantino que tuvo que someterse a un trasplante de médula en el Hospital Clínico —valorado en más de 75.000 euros—, pese a que su aseguradora le desautorizó para recibir ese tratamiento en Salamanca y no quería correr con los gastos del procedimiento.

A.S. fue diagnosticado de un linfoma de Hodgkin cuando tenía 35 años. La aseguradora Adeslas le autorizó a recibir tratamiento hematológico en el Hospital Clínico. “Soy de ISFAS y tienen un convenio concertado que te autoriza a utilizar la sanidad pública hasta el final del tratamiento, así como todo lo que derive de tu enfermedad”, explica el paciente, que relata: “Al principio no había problemas, pero cuando la factura iba incrementándose ya había más impedimentos y tenías que ir a Madrid a hacerte pruebas, pero a base de escritos me lo iban concediendo”.

El problema llega cuando los hematólogos del Hospital de Salamanca le indican un trasplante de médula que, en principio, no estaba programado. “En vista de que la quimioterapia no estaba funcionando los especialistas decidieron que había que hacer un trasplante, porque mi vida estaba en peligro, pero llegados a este punto la aseguradora dice que no lo quiere pagar y que debo acudir a un centro de Madrid. Los médicos del Hospital me insisten en que si cambio la línea de tratamiento en otro sitio voy a tener que esperar y que mi vida corre peligro. Incluso el hematólogo de Adeslas me recomienda ir al Clínico, pero la delegación se cierra y dice que bajo ningún concepto van a costear ese trasplante”.

El salmantino decide anteponer su vida a los pleitos y se somete a un trasplante de médula que, a día de hoy, ha conseguido curar su enfermedad.

Sacyl emite una factura de más de 75.000 euros que alguien debía pagar. El enfermo A.S. presentó un recurso ante el Ministerio de Defensa y fue denegado. El segundo paso fue un contencioso-administrativo en el TSJ de Castilla y León y este tribunal le ha dado la razón: “Reconocen que estaba autorizado a realizar este tratamiento en la sanidad pública, independientemente de si son una o dos líneas de tratamiento hasta conseguir la curación, y que cambiar de línea y ciudad como ofrecían ellos era correr un grave riesgo”.

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