05 diciembre 2019
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El método para acabar con las muertes de aves electrocutadas en Salamanca

858 kilómetros de líneas de alta tensión en la provincia se verán afectados

13 ago 2019 / 17:52 H.

La nueva normativa que va a publicar la Junta para disminuir el número de aves que mueren electrocutadas va a implicar un gran esfuerzo inversor para su cumplimiento. La propuesta de orden que ha desarrollado la Consejería de Fomento y Medio Ambiente va más allá de actuar en las zonas que tienen algún tipo de protección en la actualidad, al hacerlo extensible a toda la Comunidad. En el caso de Salamanca supondrá proteger los apoyos de las líneas de alta tensión durante los 858 kilómetros que hay de red en la provincia. La intervención no solo deberá realizarse en el medio rural, también en zonas urbanas, incluidas las torretas existentes en el propio término municipal de la capital salmantina.

La Administración señala que las infraestructuras de transporte y distribución de electricidad provocan numerosos accidentes en las aves, y actualmente se considera que dicho impacto constituye para muchas especies amenazadas una de las principales causas de mortalidad no natural. Recuerda que las electrocuciones afectan de manera especial a aves de tamaño medio y grande que utilizan los apoyos de las líneas de alta tensión como posaderos. Además, estas especies también pueden chocar contra los cables durante sus vuelos y ser víctimas de colisión contra los tendidos eléctricos.

Una orden dictada en 2010, al amparo del Real Decreto 1432/2008, regula en la actualidad las zonas de protección en Castilla y León para la aplicación de medidas contra la colisión y la electrocución y que se centra en puntos concretos de la Región donde crían aves cuyas poblaciones están amenazadas. Sin embargo, muchas especies ocupan una gran superficie en la Comunidad, tanto para anidar o como zonas para pasar el invierno, además de moverse por gran parte del territorio en busca de alimento. Datos que corroboran los mapas de electrocuciones, señala la Administración, lo que confirma la necesidad de aislar todos los apoyos eléctricos de Castilla y León, tanto en las áreas de cría, como en las de invernada y las de paso. Por eso la propuesta de orden establece que se ha de actuar en la totalidad de la superficie de la Región. La nueva obligación implica intervenir en cientos de kilómetros de alta tensión. Solo en la provincia de Salamanca hay 858 kilómetros de estas infraestructuras, mientras que en el conjunto de la Comunidad ascienden a 4.835.

La nueva orden que ha preparado la Junta afecta de manera directa a las empresas que cuentan con líneas de alta tensión, que ya venían trabajando en la mejora de los apoyos. La de mayor presencia en la Región, I-DE, la distribuidora de Iberdrola, afirma que desde hace tiempo mantiene contactos con las administraciones para coordinar actuaciones en materia de protección de avifauna. Los compromisos suelen materializarse con la firma de convenios de colaboración, por los que I-DE realiza actuaciones “incluso más allá del alcance de las obligaciones legales” que fija la normativa vigente, señala.

Proyecto de I-DE. I-DE pone como ejemplo un proyecto de alcance nacional para acelerar la adaptación de todos los apoyos incluidos en zonas de especial protección y que, además, contempla intervenir en los que se registran incidentes con avifauna, con independencia de que queden fuera del ámbito de aplicación del Real Decreto que lo especifica. Para la ejecución del plan, la compañía invertirá 200 millones de euros hasta 2025 en la adaptación de 96.000 apoyos en Castilla y león y 234.000 en toda España.

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