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Una camilla accede a la zona de paritorios del Hospital de Salamanca. ALMEIDA
El Hospital de Salamanca se gana el reconocimiento de Unicef por humanizar los partos

El Hospital de Salamanca se gana el reconocimiento de Unicef por humanizar los partos

El Complejo modifica los protocolos para favorecer que madre y recién nacido no se separen durante las primeras horas de vida

Domingo, 12 de enero 2020, 18:11

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Conseguir que un recién nacido pase sus seis primeras horas de vida pegado a la madre va a condicionar positivamente su desarrollo futuro, según confirman los últimos estudios. Esta es una de las certezas por las que el Hospital de Salamanca ha modificado sus protocolos de actuación en relación al parto y le ha valido para que Unicef conceda un ‘sello de calidad’ por la humanización en la atención de la mujer y del bebé durante el parto.

La jefa de la Unidad de Neonatos, Laura San Feliciano, explica que “las seis primeras horas de vida son clave para el desarrollo a largo plazo del bebé porque es cuando se crea el vínculo afectivo principalmente con la madre -pero también con el padre- y se inicia la lactancia materna”, y añade: “Durante el parto las hormonas de la madre se disparan y se transmiten al niño. Esas hormonas hacen que el niño esté más despierto, vea mejor, huela todo, oiga más... Por eso es importante que permanezca en contacto con la madre nada más nacer. Luego, duerme y los sentidos se normalizan”.

La modificación de los protocolos durante los nacimientos ya ha significado que, por ejemplo, se reduzcan más de un centenar de ingresos de bebés al año. Para conseguir la primera fase de este sello se han involucrado múltiples servicios como Ginecología y Obstetricia, Anestesia, Pediatría, matronas, dirección...

Tradicionalmente, los bebés nacían y casi inmediatamente se bañaban, se le colocaban sondas nasales para verificar que respira bien, se les trasladaba a cunas térmicas... Muchas prácticas que se han ido modificando durante los últimos meses para evitar la separación entre la madre y el recién nacido. “Ahora optamos por no dar el primer baño al bebé hasta pasadas 24 horas, porque hemos visto que son cosas buenas”, explica la pediatra.

Otra novedad es que los hijos de madres diabéticas no son ingresados tras el parto. “Se ingresaba a los niños para medir las glucemias con las que nacían y controlarles un poco. Ahora todas esas pruebas se le realizan en la misma planta de maternidad junto a la madre”. Misma norma que para los bebés que nacen con ictericia (amarillentos). “Aunque fueran casos leves se bajaba a los niños a Pediatría para ser ingresados y colocarles las lámparas de luz que le bajen la bilirrubina. Ahora se suben esas lámparas a maternidad y así permanecen con la madre”.

La concesión del sello de Unicef se cimenta también en el trabajo para promover la lactancia materna. “Cuando separas al bebé le tienes que dar biberones con fórmulas artificiales, pero si permanece junto a su madre propicias que pueda darle una toma en la primera hora. Esta hora es casi tan importante como cualquier otra etapa del bebé”.

Según las estadísticas que maneja el Hospital de Salamanca, el 90% de las madres a las que asisten tienen inicialmente el deseo de amamantar, pero a los pocos meses las cifras de lactancia se desploman, coincidiendo sobre todo con la reincorporación de la madre al trabajo, que le dificulta sobremanera seguir dando el pecho.

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