19 septiembre 2020
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El ‘coste’ en vidas de la COVID frena tras dejar un rastro de un millar de fallecidos en Salamanca

En la primera quincena de julio, dos semanas después del fin del estado de alarma, se ha registrado un ligero repunte de las muertes que no responde a decesos por coronavirus

03 ago 2020 / 17:47 H.

Desde la entrada en la nueva normalidad el 21 de junio, en Salamanca los centros de salud han contabilizado dieciocho muertes por coronavirus. El “coste” en vidas que la pandemia ha tenido en la provincia parece, al menos de momento, haber frenado. Sin embargo, el exceso de fallecimientos acumulado hasta el 19 de julio respecto al mismo periodo del año pasado asciende a 1.012 decesos, según la estimación del número de defunciones semanales durante el brote de COVID-19 que publica cada dos semanas el Instituto Nacional de Estadística (INE) y que elabora a partir de datos facilitados por registros civiles de toda España. La cifra es superior a las muertes confirmadas por coronavirus o de personas con síntomas compatibles que ofrece la Junta de Castilla y León y que asciende a 756 fallecidos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el confinamiento, el miedo a acudir a centros sanitarios o la suspensión de consultas o intervenciones no urgentes, entre otros motivos, también influyó en esos meses en el aumento de la mortalidad.

Ese millar de muertes coincide con el volumen de pensionistas que se ha perdido en la provincia, que han vuelto a cifras de hace tres años, conforme a los datos de la Seguridad Social. Y es que, aunque el coronavirus se ha cobrado la vida de personas de casi todas las edades, la población mayor ha sido la más golpeada, un colectivo en el que se encuentran la mayor parte de los pensionistas.

Ciertamente desde finales de mayo las cifras de mortalidad se han estabilizado y se mantienen en niveles muy similares a los de años anteriores. Sin embargo, en la primera quincena de julio, justo dos semanas después del fin del estado de alarma, en la provincia se registró un pequeño repunte de las muertes. Así, entre el 6 y el 12 de julio el INE estima que en Salamanca se registraron 103 fallecimientos frente a los 69 del mismo periodo de 2019, un 49% más. De la misma forma, si se compara con la media de los tres años anteriores, el incremento en esta semana de 2020 fue del 58%. Aunque en menor medida, ese desfase también se detecta tanto en la semana anterior como en la posterior si se comparan los datos con la media de fallecimientos de los últimos años, aunque no si se hace solo con 2019. Este aumento no parece atribuible, al menos de forma directa, al coronavirus, ya que, si se tienen en cuenta los datos de la Junta de Castilla y León recogidos según las zonas básicas de salud, entre el 6 y el 12 de julio hubo en la provincia ocho muertes por COVID y en la semana posterior nueve.

Estas cifras no tienen nada que ver con los excesos de mortalidad que se registró en los últimos días de marzo y los primeros de abril en Salamanca. Una semana en las se contabilizaron, según el INE, 268 muertes, cuatro veces más que un año antes.

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