15 agosto 2020
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El confinamiento más largo de Salamanca

Los terapeutas de Proyecto Hombre mantendrán hasta el martes la cuarentena que iniciaron el 11 de marzo junto a 31 usuarios

27 jun 2020 / 11:38 H.

El 11 de marzo se cerraban las puertas de la comunidad terapéutica de Proyecto Hombre. El hecho de que las personas con adicciones sea un perfil especialmente vulnerable obligó a extremar las precauciones antes de que se proclamara el estado de alarma. En un acto de solidaridad los terapeutas también se confinaron tras interrumpir la llegada de voluntarios. Hoy más de cien días después continúan con el confinamiento que terminará el próximo martes para los educadores. “Ha sido un reto, pero el proceso de crecimiento ha sido mayor si cabe a nivel terapéutico”, expresa el presidente de Proyecto Hombre, Manuel Muiños.

La alternativa era haber enviado a los usuarios con sus familias, una situación que podría haber derivado en conflictos. “Sobre todo en las personas con patología dual —problemas mentales y adicciones— hubiera sido muy difícil la convivencia familiar”. Durante el confinamiento han convivido 31 usuarios, se ha mantenido la atención a 60 de forma ambulatoria y más de 210 familiares. A pesar de que los terapeutas podrán salir y entrar, se mantendrá una vigilancia de tres educadores todas las noches en la comunidad.

Con el levantamiento del estado de alarma, el desconfinamiento de los usuarios aún no ha sido posible debido a que se deben extremar las medidas de precaución. A la espera también han quedado 31 personas que han solicitado apoyo para ingresar en el centro o ser tratados. “En el caso de los usuarios que han entrado ha sido con una exigencia muy alta: PCR y cuarentena antes y después de venir”, explica Muiños. Por el momento, los usuarios siguen sin salir de la comunidad y se está valorando cómo hacer la desescalada de las personas que ya deberían estar en proceso de recuperación en los pisos terapeúticos.

Tras el estado de alarma, ahora llega el reto más difícil: la inserción laboral y la recuperación en medio de una crisis. “Nos vamos a ver obligados a dar una cobertura de reinserción durante más tiempo. Si antes eran entre 3 y 6 meses ahora va a ser el doble”, detalla. Por el momento, las visitas familiares siguen suspendidas para evitar de todas formas la entrada del coronavirus y tirar por tierra el buen trabajo realizado durante más de tres meses.

El informe a nivel nacional presentado por Proyecto Hombre esta semana refleja que las personas con problemas de adicción son especialmente vulnerables a nivel socio económico y sanitario ante la crisis actual.

Y es que la mayoría de las personas que ingresan en la comunidad terapéutica están desempleados, mientras que en el régimen ambulatorio sí compatibilizan el tratamiento para dejar las adicciones con el empleo. La situación de las familias de los usuarios también se ha visto mermada por la crisis sanitaria, una situación que se refleja en la caída de las aportaciones.

De igual forma que parte de los ingresos de Proyecto Hombre que llegaban a través de carreras solidarias, sorteos o un acto emblemático como la cena solidaria.

La comunidad terapéutica ha vivido con “miedo” la situación, así como el desconfinamiento. “El dolor y la tristeza está ahí. Va a ser un momento de trabajar mucho y esperemos que sirva para que nos gire la cabeza y el corazón”.