Borrar
Imagen de la falla levantada en la Plaza Mayor de Salamanca el 19 de marzo de 1946. FELIPE TORRES / Levante-EMV
El año en el que Salamanca 'celebró' las Fallas

El año en el que Salamanca 'celebró' las Fallas

El día 19 de marzo, la comunidad de estudiantes valencianos de la Universidad de Salamanca levantó una falla en la zona ajardinada del ágora salmantina

Elena Martín

Salamanca

Martes, 19 de marzo 2024, 18:05

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

19 de marzo de 1946. La comunidad de estudiantes valencianos de la Universidad de Salamanca, capitaneada por Godofredo Gómez Crespo, de Medicina y secretario del que, por aquel entonces, era el Gobernador Civil y Jefe Provincial del Movimiento, Diego Salas Pombo, levantaba en el centro de la Plaza Mayor una gran falla para conmemorar la gran fiesta que, en Valencia, aúna tradición, sátira y arte y celebrar, de esta forma, el Día de San José con una 'Cremà'.

Según el columnista de LA GACETA, José María Hernández, el diseño de la falla llevaba la firma del salmantino Manuel Gracia González, profesor en la Escuela de Artes y Oficios, gran pintor, excelente cartelista y buen dominador del bodegón, de la técnica del desnudo, de los paisajes, de las vistas urbanas y de los retratos. A su creatividad, también se sumó la de Damián Villar, también docente en el ámbito artístico, pero en Granada, y dueño de un taller en Salamanca, ubicado en el Patio de Escuelas Menores, junto al del pintor González Ubierna.

La 'figura' había sido hecha a escala 1:25. Era una plataforma cuadrada, con una decoración que imitaba los azulejos de cerámica de Manises, de un metro de altura y que, en sus laterales, lucía el escudo de Valencia. A este 'croquis', se le sumó un botón charro dorado, de unos seis metros de diámetro, sobre el que descansaban cuatro libros con portada y contraportada, además del escudo de la Torre del Clavero. Sobre dichos volúmenes, cuatro 'ninots' estaban ataviados con el típico traje blanco de la huerta valenciana, con el que esperaban a rendirle homenaje a una mujer, aparentemente charra, asomada por una ventana diminuta. Todo un homenaje al comercio salmantino, a la patrona de una casa de huéspedes estudiantil y al poeta salmantino Luis Martín Borrego, que acababa de publicar su poemario 'Con luces albas'.

El 17 de marzo era 'plantada' dentro de la zona de jardines, fuera de la calzada entonces existente y en la proximidad del arco de San Fernando y era quemada el mismo Día de San José por la noche, sin que ningún 'ninot' quedase indultado.

Por la mañana, para 'acompañar' semejante tributo a la tierra valenciana, a las 8:00 horas, desfilaba por las calles salmantinas la banda de música del Regimiento de la Victoria número 28 y la Tuna Escolar Madrileña. A las 12:00, se celebraba una misa solemne en la Iglesia de las Agustinas, en la que intervenía el coro unviersitario vasco 'Azbesti' y a la que asistía la Fallera Mayor, María del Pilar Sánchez Ortiz de Urbina, su Corte y todas las autoridades civiles, religiosas y militares. De entre todas las actividades programadas, entre las que destacaron la carrera de camareros y la carrera de cintas a caballo, se llevaron a cabo unos juegos florales en el Teatro Liceo para hermanar a ambas ciudades, en los que el discurso del publicista Ernesto Giménez Caballero supuso el broche final a la fiesta celebrada en paralelo a la que, cada año, hay en la 'terreta'.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios