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Ibéricos en la dehesa salmantina. .
Chacinerías Díaz, mirando al futuro con los valores de siempre
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Chacinerías Díaz, mirando al futuro con los valores de siempre

La empresa familiar salmantina respeta en todos sus productos los procesos de alimentación, curación y elaboración que se hacían hace más de cien años e innovan para agradar a sus clientes en sus presentaciones

EÑE

Viernes, 26 de abril 2024, 05:00

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Ni todo lo que se hacía, fue mejor, ni todo lo que se hace mejora nuestro pasado. Todos seguimos recordando el sabor de aquellos jamones y embutidos a la luz de una lumbre. El hacer del abuelo y las recetas de la abuela. Pero cuantas veces, dependiendo de las variaciones del tiempo, esos productos se estropeaban.

Chacinerías Díaz es una empresa familiar que ancla su origen en 1907. Y aún hoy, los nietos de su fundador siguen trasmitiendo a la siguiente generación el espíritu de aquellas mañanas frías bajo las instrucciones del abuelo y aquellas tardes de jamón, embutido y lumbre.

Si el desarrollo nos ha permitido cuidar los géneros como nunca se ha hecho, trabajar en ambientes fríos, aunque llegue el verano. Si hoy tenemos las mejores herramientas para poder asegurar aquellos productos de siempre sin sorpresas climatológicas que estropeen nuestro trabajo. ¿Por qué no retomar aquellos haceres de nuestros abuelos, que hacían de sus productos algo único?

En Chacinerías Díaz, lo tienen claro. Por eso en los últimos años se ha trabajado en ello. Poner la tecnología al servicio del tiempo. Dejar que ese tiempo mime los productos, los moldee como solo la naturaleza sabe hacer cuidándolos de inclemencias y sobresaltos.

Por eso, en las dehesas propias se han seleccionado los mejores ibéricos para cuidarlos como antes, pastando libremente por sus montes. Y por eso solo aquellos jamones, privilegio de nuestros campos y montes, se dejan curar en secaderos naturales hasta los 5 años del bellota. O desde los más de dos años de la variedad duroc.

Y por eso cuando hablamos de embutido han potenciado las líneas sin colorantes ni aditivos. Hoy encontrarás chorizos y salchichones sin alérgenos ni conservantes para disfrutar lo mejor de antes, olvidándonos de lo que menos nos gusta de ahora.

Luego esos productos de siempre, se adaptan a formatos cómodos para el consumidor. Los jamones cortados a cuchillo, preparados en platos listos para servir, o el mismo embutido en sobres ya cortados, en piezas enteras o en tacos.

Cuidadas presentaciones listas para tomar, con la garantía de incorporar los mismos aromas de campo y tiempo, el mismo sabor de una herencia centenaria.

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