07 julio 2020
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Cautela sin premio. Las regiones que llevan más tiempo en fase 1 evolucionan mejor que Castilla y León

La ausencia de rebrotes confirma la estrategia de las zonas más avanzadas

29 may 2020 / 22:01 H.

Varias de las comunidades que apostaron por entrar en fase 1 antes que Castilla y León presentan actualmente una mejor tasa de contagios y muertes pese a que llevan una o dos semanas más de desconfinamiento y actividad comercial. Toda España entró en ‘fase 0’ el pasado 4 de mayo. Era una fase de preparación más corta que las sucesivas, puesto que duraba 7 días frente al mínimo de 14 días que hay que permanecer en las etapas 1, 2 y 3.

Para buena parte de España el primer paso hacia la ‘nueva normalidad’ debía ser el 11 de mayo, pero Castilla y León decidió ser “más prudente que otras autonomías con peores cifras” -apuntaba la Consejería de Sanidad- y no solicitar el avance. Permaneció en fase 0 junto a otras regiones o provincias que sí lo solicitaron, pero fueron rechazadas por el Gobierno. Es el caso de la Comunidad de Madrid, las provincias castellanomanchegas de Toledo, Albacete y Ciudad Real; las andaluzas de Málaga y Granada y de varias zonas sanitarias de la Comunidad Valenciana.

La mayoría de los ‘descartados’ lo volvieron a intentar a la semana siguiente y, entonces sí, fueron admitidos. Castilla y León, por su parte, se mantuvo en su postura de seguir en fase 0 salvo para pequeñas zonas básicas de salud. En Salamanca fueron 10 zonas que albergaban en torno a 30.000 tarjetas sanitarias.

Andalucía, que tuvo ciudades rechazadas por sus ‘malos datos’, tiene hoy la mejor incidencia de casos de la península

El razonamiento de Castilla y León se basaba en que, pese a tener mejor registro epidemiológico que otras zonas que sí habían avanzado, dar ese paso hacia la fase 1 podía traducirse en importantes rebrotes, pero por el momento los números no le dan la razón a la comunidad presidida por Fernández Mañueco porque ninguna autonomía ha retrocedido a causa de un rebrote ni ha estado en peligro de ello.

La Comunidad Valenciana es una de las regiones que entró antes que Castilla y León en la fase 1, pero durante las últimas dos semanas su incidencia acumulada de contagios (solo 0,7 contagios por cada 100.000 habitantes) es mucho más positiva que la de Castilla y León: 2,92.

No se trata de contagios antiguos que hayan podido aflorar a través de una serología, sino que el informe del Ministerio de Sanidad solo hace alusión a los positivos que acaban de contraer la enfermedad y que han tenido síntomas en los últimos 14 días.

Sucede lo mismo si las cifras que se comparan son las de los enfermos diagnosticados que presentaron síntomas en los últimos siete días y que, por cercanía, podrían ser consecuencia de las medidas de la desescalada: la incidencia valenciana es de 0,22 y la de una Castilla y León casi totalmente confinada fue de 0,67.

Ninguna de las autonomías a las puertas de la fase 2 ha sufrido brotes incontrolados ni está en peligro de retroceso

Andalucía, que tuvo ciudades ‘rechazadas’ en la primera propuesta como Málaga y Granada, tiene hoy las mejores cifras de toda la península: una incidencia de apenas 0,23 contagios en las últimas dos semanas. El balance de los últimos siete días es mucho más esclarecedor: 3 diagnosticados con síntomas en los últimos siete días frente a los 16 de Castilla y León.

Hasta doce autonomías que empezaron antes la fase 1 y que, por lo tanto, podrían tener más riesgo de rebrotes por culpa de la flexibilización salen hoy ‘victoriosas’ cuando se comparan con Castilla y León en el terreno que más ha valorado la Consejería de Sanidad, que es el de los datos epidemiológicos durante las 14 días recientes.

De hecho, con un 70% de España a las puertas de la fase 2 -entrarán este lunes- y el 30% restante esperando en la primera etapa, Castilla y León está ligeramente por debajo de la media nacional: 0,59 de tasa en los últimos siete días y 2,26 si se amplía la lupa a 14 días atrás.

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