07 julio 2020
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Catorce partos COVID en el Hospital de Salamanca y todos los bebés nacieron sin el virus

Aunque no existe evidencia científica el servicio de Ginecología está comprobando que el virus no se transmite en el útero | En dos madres sintomáticas el parto fue prematuro

23 may 2020 / 23:26 H.

El servicio de Ginecología del Hospital de Salamanca está comprobando que la COVID no se transmite a los recién nacidos durante el embarazo. Un total de 14 mujeres infectadas por el coronavirus han dado a luz durante los últimos dos meses en el Hospital y todos los bebés nacieron ‘limpios’. Es decir, dieron negativo en la doble prueba PCR que se les realiza nada más nacer y a las 24 horas.

“La mayor parte de estas madres con COVID eran asintomáticas, pero en dos casos de mujeres que sí tenían síntomas el parto fue prematuro, que es una de las consecuencias del COVID que sí están registradas”, explica la doctora María José Doyague.

La jefa del servicio de Ginecología destaca la ‘revolución’ a la que ha tenido que adaptarse el departamento durante estos meses: “Aquí la actividad no ha parado. Hay cirugías que pueden aplazarse para cuando pase todo esto, pero los partos no se pueden dejar para más adelante. Las consultas del control de embarazo es una de las recomendaciones de la OMS de que deben seguir pese a la pandemia. Ninguna alerta sanitaria hace que no se tengan estos controles, por lo que hemos creado circuitos seguros de COVID y otro circuito no COVID. El personal, los espacios y los protocolos se han ido adaptando de forma continua a medida que se actualizaban”.

La media de partos en el Hospital ha seguido oscilando entre “los cuatro, cinco o seis todos los días”, recuerda y han sido nacimientos cargados de emotividad por la situación que se está viviendo. “Poco a poco vamos aprendiendo. La transmisión del virus intraútero parece que no existe. Tampoco en el momento del parto con el contacto de los fluidos, pero parece que en las cesáreas sí existe ese riesgo porque el virus puede estar en el líquido peritoneal”, informa la ginecóloga.

El proceso del alumbramiento también ha sufrido un importante cambio en materias de seguridad. “En el Hospital ya existían protocolos similares por la gripe, pero desde luego que no de esta magnitud y esta incertidumbre”, apunta Doyague, que añade: “Ahora todo es distinto. Son dos circuitos y no pueden ser las mismas profesionales para lo mismo. Estamos protegidos con pantallas, guantes, calzas impermeables... Son muchas horas y mucho contacto con la mujer por lo que hay que tener mucha seguridad”. Muchos cambios que –agradece- se van estabilizando. “El último protocolo es del 18 de mayo. Ahora ya vamos estando más equilibrados y más acostumbrados a trabajar así, pero vamos a mantener este sistema durante mucho tiempo porque tenemos claro que estos protocolos han venido para quedarse”.