06 diciembre 2019
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Así es la prueba del Ejército de Tierra después de la que falleció el soldado de origen salmantino

10 km con 20 kilos en 90 minutos | Los militares del cuartel Arroquia también realizan una vez al año la llamada “prueba de unidad”. Se prepara con varios ensayos previos añadiendo peso

05 nov 2019 / 12:08 H.

Las asociaciones profesionales de las Fuerzas Armadas han pedido al Ministerio de Defensa que investigue y depure posibles responsabilidades tras la muerte del soldado Javier Holgado Ferrero, de 24 años y de origen salmantino, la madrugada del pasado viernes al concluir “la prueba de unidad” física en su regimiento en Sant Climent de Sescebes, en Gerona. Tras este suceso, la Subsecretaría de Defensa ordenó suspender esta “prueba de unidad” que data de 2011 y estudiarla en profundidad con el fin de actualizar sus contenidos y los requisitos para llevarla a cabo. Una vez se redacte la nueva normativa se remitirá al Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra y a la Dirección de Reclutamiento para su aprobación.

Hace ocho años que el Ejército de Tierra envió una instrucción a sus unidades para instaurar la “prueba de unidad”, una exigente marcha rápida realizada por todos los militares de la unidad para evaluar la preparación física del conjunto. La instrucción señala que todo el personal que realice la prueba debe tener en vigor el “apto” en el reconocimiento médico del test de la condición física que se realiza de forma individual una vez al año.

La “prueba de unidad”, que también realizan los ingenieros del cuartel Arroquia de Salamanca, consiste en un recorrido de 10 kilómetros a realizar en un tiempo de entre 85 y 90 minutos por todos los componentes de la unidad. Una marcha por una zona llana donde cada militar carga 20 kilos (peso total del vestuario, armamento y equipo). Encima llevan el uniforme con botas, el fusil con cargador vacío, el porta equipo de combate con cuatro cargadores vacíos, el casco, la mochila de combate y la cantimplora llena.

Todos, independientemente de su edad, sexo o graduación, deben hacer esta prueba. La prueba estará superada cuando al menos el 70% del personal llegue al final en el tiempo marcado. Si no es así, el mando podrá ordenar repetir la prueba.

Aunque se autorizan las ayudas entre compañeros, y unos pueden cargar peso o mochilas de otros compañeros, se debe entrar en meta con el equipo con el que partió. No está permitido el avituallamiento pero sí el consumo del agua de la cantimplora.

La instrucción propone ejercicios específicos para prevenir lesiones y exige un entrenamiento previo en los meses anteriores para ir incrementando tanto en distancia, como en vestuario y peso del equipo.

El no superar la prueba es responsabilidad del mando o de la autoridad que ordene la prueba, por lo que en algunos casos se promueven incentivos o premios para los efectivos que la superen.

En el Regimiento de Ingenieros de Salamanca suelen hacer esta “prueba de unidad” en primavera o antes de noviembre con recorridos de 10 kilómetros por caminos cercanos a Villoria o Pedrosillo el Ralo y con ensayos previos añadiendo peso progresivo, según ha podido saber este periódico.