08 abril 2020
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Así afecta el coronavirus a la actividad de empresas salmantinas

La parálisis del país asiático por el coronavirus provoca retrasos en los pedidos | Dudas sobre cuándo se recuperará la actividad normal y la capacidad para el envío de mercancías

14 feb 2020 / 21:23 H.

La parálisis de la economía china debido a las restricciones impuestas por el Gobierno del gigante asiático para frenar la expansión del coronavirus está comprometiendo a las empresas salmantinas que mantienen relaciones comerciales con esta zona del mundo, bien sea de manera directa o indirecta a través de intermediarios. El efecto más evidente en algunas compañías de la provincia es que el parón obligado de las fábricas está provocando retrasos en los pedidos, por lo que la actividad de algunas de estas firmas se está viendo afectada, al no poder surtir a sus clientes en las fechas acordadas. El problema se agrava porque la propagación de la enfermedad y los continuos cambios en la medidas que está adoptando China impide realizar previsiones sobre las fechas para recuperar una actividad normal.

Las medidas para evitar las aglomeraciones de personas, que contribuirían a expandir con mayor rapidez el coronavirus, han provocado que la mayoría de fábricas de China estén paralizadas. Un hecho que ha tenido lugar justo después de la celebración del Año Nuevo chino, por lo que gran parte de las factorías llevan sin trabajar desde finales de enero. De ahí que algunas empresas salmantinas ya se estén viendo afectadas por el retraso en el envío de mercancías, claves para cumplir con sus clientes, ya que la búsqueda en otros mercados de proveedores es muy difícil en estos momentos. La última previsión del Gobierno chino, que ha ido posponiendo el reinicio de la actividad en las fábricas, establece que las factorías en el norte y centro de China reabran entre el 17 y 24 de este mes, mientras que en el sur las más grandes han comenzado a un bajo ritmo y las de menor tamaño lo harán a finales de febrero.

Distribución.

Las previsiones señalan que el ritmo de producción irá aumentando progresivamente para alcanzar el 70%-80% de producción a primeros de marzo. Eustaquio Andrés, propietario de Neumáticos Andrés, señala que ese nivel se alcanzaría en el mejor de los casos, porque según les comentan, el Gobierno chino quiere dar preferencia “a la fabricación de productos de primera necesidad”. Eustaquio Andrés recuerda que en China no solo se fabrican neumáticos económicos, también de primeras marcas. “En dos o tres meses no se va a embarcar nada. Además, faltan transportistas para llevar los contenedores a puertos por lo que en primavera habrá falta de producto”, afirma. La posibilidad de buscar otros proveedores europeos también resulta complicado. “Intentaremos suplirla con fabricantes europeos aunque el precio no sea el mismo. El problema reside en que no pueden sustituir por completo a los fabricantes chinos. Aunque no habrá desabastecimiento, los clientes sí notarán que hay menos oferta y algo más cara”, resume.

La paralización de las fábricas representa un problema para cumplir con los pedidos. Luis María López, financiero de Ledbox, empresa asentada en Salamanca que importa leds de China, señala que los envíos de mercancías están frenados ante la parálisis de la industria asiática. “Se ha retrasado la reapertura tras la celebración del Año Nuevo chino, lo que aplaza la llegada de pedidos y poder cumplir en las fechas previstas con nuestros clientes”, señala. La posibilidad de cambiar de proveedores resulta complicado, más cuando China es el principal productor mundial en numerosos artículos. “Además, hay muchos chinos que han comprado o creado empresas en España y que traen producto de allí para distribuir en nuestro país, pero que al igual que el resto se ven afectados por el parón en las fábricas”, indica.

Carmen Castellanos, directora de comercio exterior de Zaldi Sillas de Montar SA, responde que ellos también se están viendo afectados por la parálisis económica de China. “Tres proveedores ya nos han avisado de que se retrasan. En principio nos dijeron que volvían a trabajar el 3 de este mes, luego el 10 y ahora nos han comunicado que se aplaza una semana más”, indica. De momento, el retraso en la llegada del material de equitación que ellos compran en el país asiático no les ha afectado a su ritmo de trabajo, porque se trata de material que han de servir a sus clientes dentro de varias semanas. No obstante, si los problemas se alargan, sí se verían afectados de lleno. “Habrá que ver cuando se reactive la producción, cómo se organizan para dar salida a la acumulación de pedidos”, expone. De hecho, en la actualidad el envío de buques con destino a puertos españolas ha disminuido notablemente. El de Valencia, por ejemplo, ha recibido la mitad de lo habitual porque las grandes navieras han paralizado sus barcos esta semana.

La preocupación en los empresarios resulta lógica. El propio Eustaquio Andrés incide en que la evolución del coronavirus puede acabar repercutiendo en la economía mundial. “Tenemos miedo a una recesión en el sector del automóvil”, apunta.