21 septiembre 2020
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Anaya acoge la XXXII Feria de Barro hasta el 16 de agosto

El mercado tendrá 18 puestos de alfarería tradicional y cerámica artística

07 ago 2020 / 20:30 H.

Íñigo Dueñas, ceramista de Alba de Tormes, está satisfecho con la instalación en la plaza de Anaya, bajo una gran carpa que proporciona sombra, de la XXXII Feria de Barro. Es buen emplazamiento, por su tirón sobre los turistas, para los 18 expositores que hasta el 16 de agosto muestran lo mejor de la profesión a nivel nacional. Todos ellos comparten escaparate con homólogos portugueses, que también han querido participar enseñando con sus obras las tendencias más destacadas y tradiciones de la artesanía lusa. Esta cita anual muestra lo mejor de la alfarería típica popular, sin dejar atrás la innovación.

De Trujillo, por ejemplo, vienen Carlos y Vicente Rodríguez, los últimos alfareros de una larga saga familiar, que traen, entre otras cosas, los clásicos botijos. “Siempre se venden, aunque ya los vamos usando menos. El secreto para que el agua esté fresca es que el barro sea poroso para que sude y colocarlo en un sitio donde haya un poco de corriente”, cuentan estos artesanos extremeños.

Yawdat, aunque llega de Móstoles, es iraquí. Lleva afincado en España 30 años. Viajó antes a Siria, Italia y Marruecos: “Me gustó España, pedí un visado y me quedé. Presenté el pasaporte a las 10 de mañana y a las 12 tenía el visado”. Trae, además de cuadros, una cerámica esmaltada muy vistosa, cocida a 1.240 grados en un horno de gas. “Estoy contento con estos tonos azules, que van cambiando de color de un barro a otro y tienen unos acabados artísticos raros”, afirma.

La Plaza de Anaya acoge 18 puestos de alfarería tradicional y cerámica artística

Es un año complicado para los alfareros tradicionales y los ceramistas. “Salamanca es la segunda Feria que se hace en todo el año en España, después de Burgos la semana pasada, donde el público respondió con sus compras”, dicen Íñigo y Óscar Dueñas, de la asociación Arbasal.

Los hermanos Dueñas agradecen al Ayuntamiento de Salamanca sus facilidades para regresar a la plaza de Anaya. “El sector necesita esta feria, aunque sabemos que no va a ser como otros años por la falta de turistas extranjeros. Pero aunque sea más floja, hay que tener en cuenta que el 98% de quienes estamos ahora aquí solo vivimos de las ferias. Hace unos años el 40% de la producción que yo tenía era para tiendas, pero desde la crisis de 2008 las tiendas dejaron de funcionar con cerámica y se metieron en otro tipo de productos, como las camisetas. Con la crisis de 2008 ya desaparecieron muchos alfareros y ceramistas. Y de esta, no sé cómo saldremos. Yo a estas alturas del año tenía que haber hecho 10 ferias y Salamanca solo es la segunda. Suelo hacer 12 o 14 ferias al año, de Semana Santa hasta octubre. Y para mí una feria es un mes de sueldo. Lo que le está pasando al sector es muy duro”, concluye Íñigo Dueñas.

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