Borrar
El consejero de Sanidad, Alejandro Vázquez, en las instalaciones de LA GACETA ALMEIDA
Alejandro Vázquez: “Ojalá la falta de médicos fuera un tema económico. No los hay y va a ir a peor”

Alejandro Vázquez: “Ojalá la falta de médicos fuera un tema económico. No los hay y va a ir a peor”

Mañueco le llamó para que asumiera la Consejería de Sanidad cuando rompió con Ciudadanos y él no supo decirle que “no”

Domingo, 15 de enero 2023, 22:33

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Alejandro Vázquez (Madrid, 1963) es madrileño de nacimiento, burgalés de adopción -provincia de su mujer- y nefrólogo de vocación porque, como él mismo suele contar, dejó el MIR de médico de Familia porque no era lo suyo. Mañueco lo involucró en una de las consejería más complejas y con más quejas y él no supo decir que no. Se nota que sabe qué problemas tiene entre manos y es que además de médico, ha ejercido labores de gestión sanitaria en Ibiza, Zamora y le “tocó” todo el traslado al nuevo Hospital de Burgos.

¿Qué ha sucedido para que los últimos indicadores digan que el Río Hortega ha superado a Salamanca como mejor hospital de Castilla y León?

—En primer lugar, hay que analizar cómo se realiza y el método de ese informe de excelencia hospitalaria. Se trata de un método muy subjetivo. Es decir, se hace mediante encuestas y entrevistas a los profesionales, pero es que los profesionales del Hospital de Salamanca, como todos los profesionales del sistema sanitario, después de la pandemia han tenido situaciones de tensión. Por otra parte, han vivido el traslado a una nueva estructura hospitalaria, algunas expectativas aún no cumplidas, y esto es lo que ha condicionado este monitor de reputación. Hay otras clasificaciones hospitalarias que no dicen esto. De todas maneras, el Hospital de Salamanca es un gran hospital. Desde la Junta estamos convencidos de que puede ser y va a ser un polo de atracción muy importante a nivel de asistencia e investigación.

¿Qué explicaciones le dan en Salamanca a las listas de espera del hospital?

—Me dicen que están todavía viviendo el traslado y que realmente están trabajando en mejorar los rendimientos internos. Yo creo que, aunque la evolución podría haber sido mejor, se ha disminuido y se está entrando en una senda buena, no solo en Salamanca, sino en toda la Región. Tener una cultura por contar con una buena lista de espera es algo que cuesta después de dos años de pandemia.

Antes del traslado se achacaba a la necesidad de un nuevo hospital. Durante el traslado era por el proceso en sí y después del traslado sigue siendo por culpa del traslado. ¿Le convence?

—Me convence hasta cierto punto, porque yo fui el director médico que tuvo que hacer el traslado en Burgos y el primer año sí que sufrimos un incremento de la lista de espera. Luego ya se empezó a mejorar. Como se dice en las encuestas: no es lo importante la situación actual, sino la dinámica que llevas. Creo que ya se está entrando en una mucho más acorde con lo que se necesita.

¿Se ha planteado el cumplimiento estricto de horarios de determinados profesionales que tienen actividad en la privada?

—Una de las premisas que lleva el plan de choque de listas de espera es la de mejorar los rendimientos en jornada ordinaria. De hecho, se retiró mucha autoconcertación a servicios que no cumplían estos rendimientos. No es posible si no se optimiza bien el trabajo. En el momento en que un profesional de prestigio como son los del Hospital de Salamanca se vea retratado, porque su situación no es acorde a la del resto de la Comunidad, a nadie le gusta salir mal retratado y por eso estoy convencido de que los profesionales van a dar de sí todo lo mejor.

La anterior gerente, Cristina Granados, dijo que 25 quirófanos no serían pocos porque iban a funcionar como si fueran 50, mañana y tarde. ¿Está siendo así?

—Hemos intentado hacerlos funcionar mañana y tarde. Todavía no es así, pero vamos a intentarlo. Hay algunas protestas, se están haciendo jornadas de tarde con el horario 1/4 y se va entrando en la norma. No sé si llegará a funcionar como los 50 quirófanos, o con la totalidad de los 25 quirófanos.

El aprovechamiento no es solo de quirófanos, también de otra tecnología.

—En la alta tecnología hospitalaria sí se está trabajando mañana y tarde. Aun así, la demanda de este tipo de pruebas es muy elevada y obliga muchas veces a sacar pruebas fuera para poder cumplir con unos tiempos aceptables. Se ha incrementado el parque de resonancias, de TAC y aun así la demanda sigue subiendo.

Sacyl ofrecerá la libre elección de especialista para que un salmantino pueda elegir operarse, por ejemplo, en el Río Hortega. ¿Cómo va ese decreto?

—Se está ultimando, pero tenemos que ver cómo lo vamos a gestionar porque ponerlo sobre un papel es fácil, pero luego hay que gestionarlo en el día a día. Yo creo que esto puede lograr una cosa importante y es fomentar la competitividad. La competencia entre servicios no es mala. Como ya he dicho, a nadie le gusta salir mal retratado en las fotografías y si este decreto se gestiona bien puede llevar precisamente a eso. También será lógico que la financiación de esos procesos esté en consonancia con el número de pacientes, y al revés: si un hospital no cumple con los objetivos, pues se verá mermado.

Si todos los enfermos hematológicos quisieran tratarse en Salamanca, por ejemplo, ¿con qué rapidez se podría aumentar la plantilla?

—Ahora mismo ampliar plantillas es complicado porque no hay profesionales. Me ponen el ejemplo de Hematología en Salamanca, que es un servicio de máxima atracción y cualquier especialista estaría encantado de trabajar aquí, pero a lo mejor cirugía u otras especialidades tienen más dificultad para encontrar gente. Vamos a empezar con el decreto y a partir de ahí tratemos de gestionarlo de modo adecuado.

Como experto, ¿al ciudadano le deberían preocupar más las listas de espera hospitalarias o que para tener cita con el médico de familia haya que esperar más de una semana?

—Creo que las dos cosas. Ambas son listas de espera con dificultades en el acceso. El sistema, además de ofrecer una buena asistencia, debe ser accesible. De nada vale tener muy buena asistencia si la población no puede acceder a ella. En Primaria sí que debe preocupar el tener una atención tardía, lo que va a hacer es sobrecargar después el hospital.

Y también satura al hospital el hecho de que las urgencias de Primaria no cuenten con Radiología.

—El problema, concretamente con el tema de Radiología, es que se requiere un local arquitectónico que soporte los rayos. No se puede poner en una habitación cualquiera un aparato de rayos-x. Se puede adoptar otra solución, que es usar un equipo de radiología portátil o con otra serie de cosas. Soy partidario de reforzar la Atención Primaria con una radiografía básica o con una analítica básica. Se puede hacer sin necesidad de laboratorio, con química seca. Sobre todo, es muy importante a nivel rural periférico, donde las distancias en una provincia como Salamanca son considerables.

¿Cómo es posible que haya demoras de diez días para una cita en Primaria?

—Somos conscientes, a pesar de que hay gente que dice que hay más médicos que nunca. Sabemos que los médicos están mal repartidos y de que en Atención Primaria no tenemos el número de médicos suficientes en determinadas épocas del año. No es posible sustituir a estos profesionales. Estamos trabajando en tener unas agendas más adecuadas: tener un número de pacientes pactado con los profesionales. En segundo lugar, establecer de modo voluntario la consulta de rebosamiento: si usted quiere trabajar por las tardes, vamos a trabajar en ello. En tercer lugar, si la consulta de rebosamiento no tiene sentido en el mundo rural porque nunca llegan a tener ese número de pacientes, trabajamos con ellos en las acumulaciones. Que puedan visitar pacientes en otros pueblos, que a lo mejor no tienen por la mañana o no tienen esa capacidad de poder hacerlo por la tarde. El número de médicos no se puede improvisar y hay que ser conscientes de que la situación en los próximos años tiende a empeorar.

A usted le van a hacer a finales de enero una marea blanca en Salamanca.

—Me parece muy bien que se organice una porque quieren el pediatra en su centro de salud o, como dicen, por la dignidad de la Sanidad pública. Llevo trabajando 30 años en la sanidad pública y ¿va a explicarme usted a mí lo que es la dignidad en la sanidad pública? Oiga, que yo he podido trabajar en la privada por mucho más dinero y me he quedado en la Sanidad pública. ¿Cómo va a explicarme usted lo que es la dignidad y lo que vamos a defender la sanidad pública? Pero yo lo que quiero es un pediatra. Claro, y yo, pero no los hay. Y me dirán que los tengo que hacer. ¡Pues como no haga magia! Tendré que adaptar el sistema para que se le dé la atención pediátrica a su hijo, pero no me diga que quiere un pediatra a la puerta de su pueblo porque no se lo puede poner. Todo eso lo juntan con los ‘recortes’. ¡Pero qué recortes ni qué gaitas! Ojalá fuera un tema económico. No es un tema económico. No hay profesionales de determinadas especialidades, nos pongamos como queramos, y va a haber menos. Sobre todo, en Atención Primaria.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios