13 noviembre 2019
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Admitida a trámite la querella contra Mesonero por estafa en Adventia

Un peritaje determinará el delito por vender a una empresa “fantasma” los derechos de imagen que nunca se cobraron

10 nov 2019 / 16:59 H.

El juez ha admitido a trámite la querella presentada por la Cámara de Comercio de Salamanca por posible estafa contra el consejo de administración de la escuela de pilotos Adventia en el año 2015: Juan Antonio Martín Mesonero, José Luis Martín Aguado, Fernando Gómez, Ricardo Andrés, Juan Luis Feltrero y Gonzalo Martín García. Se les acusa de crear una empresa fantasma para cuadrar las cuentas durante años de tal manera que la escuela arrojara beneficios. De este modo, no era delito el cobro de las cuantiosas dietas que se embolsaron en aquella época.

El posible delito que se denuncia nace de la creación de la empresa Ediciones European College SLU en el año 2015 con Adventia como única socia. Se funda con un capital de 3.100 euros para que comprara por 363.000 euros un activo con valor cero: la explotación de los derechos de imagen del centro. La entidad nunca demostró actividad alguna ni abonó la deuda, solo 60.000 euros correspondientes al IVA. Pero en el papel esta aparente venta falsa sirvió para cuadrar las cuentas y tapar los agujeros económicos durante tres ejercicios. Este y otros artificios permitieron que la escuela arrojara beneficios muy justos, de 2.488 euros a 9.770 euros en función del ejercicio, suficientes para justificar el pago de dietas a los miembros del consejo de administración, ya que si la sociedad hubiera presentado pérdidas hubiera sido un delito.

Contra los salmantinos

Aunque el juez alude a que podría haberse cometido una estafa, ahora un perito contable tendrá que determinar si Juan Antonio Martín Mesonero incurrió en un fraude contable o incluso en un delito societario. Se abre así un proceso de instrucción en el que además del informe del perito también deberá conocerse la postura de la Fiscalía y del propio juez de instrucción.

La importancia del proceso radica en que la posible estafa se comete a todo el empresariado salmantino, dado que Mesonero compró la escuela de pilotos con fondos de Confaes y de la Cámara de Comercio de Salamanca cuando era presidente de ambas a través de la Fundación Salamanca Progreso.

Cabe recordar que la adquirió en el año 2012 con un agujero de dos millones de euros a la Fundación Nido, que pertenecía al empresario salmantino Mariano Rodríguez. Aunque Mesonero negó insistentemente que la escuela se encontrara en quiebra técnica, la realidad es que durante los años en los que presidió el consejo de administración echó mano tanto del supuesto enjuague con la empresa fantasma como con un préstamo participativo que cada año concedía la Fundación Salamanca Progreso a la escuela antes de cerrar las cuentas y que días después salía en forma de préstamo desde Adventia a la Fundación.

Mesonero como presidente de la escuela, Fernando Gómez como secretario, Ricardo Andrés como vicesecretario, así como el entonces vicepresidente Juan Luis Feltrero y el consejero José Luis Martín Aguado tendrán que responder ante el juez por estas acciones. En el caso de Martín Aguado esta no es la única causa pendiente por su responsabilidad en Adventia, ya que la Cámara le pide 39.960 euros por las dietas que ingresó durante su época de consejero en nombre de la entidad cameral.

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