18 septiembre 2020
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4x4 metros: la distancia fijada por la Universidad para considerarse ‘contacto estrecho’ de un positivo

El protocolo de actuación COVID-19 recoge la posibilidad de un cierre eventual de aulas, laboratorios e incluso un centro, en función de la extensión del brote confirmado

03 ago 2020 / 21:25 H.

Al proyecto DIANCUSAL, por el que la Universidad de Salamanca realizará de forma voluntaria test serológicos a toda la comunidad universitaria, la institución académica ha sumado el sistema de vigilancia epidemiológica (SIVIUSAL) para la identificación, el manejo y el seguimiento de los posibles casos que puedan aparecer en los espacios universitarios a partir de septiembre, cuando se retome la actividad presencial en los centros.

El último Consejo de Gobierno del curso 2019-2020 de la Universidad de Salamanca aprobó el protocolo de actuación ante el COVID-19 con las directrices a seguir en caso de un caso sospechoso. Para evitar la transmisión y favorecer el rastreo de contactos se recomienda que las entradas a las facultades y escuelas se mantengan despejadas y que los alumnos siempre realicen sus actividades docentes con el mismo grupo de clase, e incluso que se sienten en el mismo lugar.

Este último aspecto es fundamental en caso de que haya un caso sospechoso o confirmado. En las aulas serán considerados ‘contactos estrechos’ todos los alumnos que ocupen espacios dentro del área con riesgo de contagio, estableciéndose un perímetro alrededor del caso confirmado de 4x4 metros. El protocolo aprobado por el Consejo de Gobierno establece la posibilidad de que los responsables académicos valoren la posibilidad de ampliar el perímetro de riesgo en función de la situación epidemiológica. En los ‘contactos estrechos’ se favorecerá su vigilancia y cuarentena durante los 14 días posteriores al últimos contacto con un caso confirmado.

Esta medida se aplicará tanto en aulas como en laboratorios, seminarios y cualquier otro espacio universitario utilizado por alumnos, personal de administración y servicios y profesorado e investigadores.

Ante la aparición de un brote, se consultará a los expertos del Comité COVID-19 de la Universidad la posibilidad de un cierre eventual de los espacios docentes implicados, ya sean aulas, seminarios, laboratorios y un centro o varios.

Cuando los estudiantes sospechosos o positivos vivan en un piso compartido, los convivientes serán considerados ‘contactos estrechos’ y deberán pasar la cuarentena. El sistema de vigilancia epidemiológica incide también en que los alumnos en esta situación, en un acto de responsabilidad, lo notifiquen a su centro, favoreciendo la búsqueda de contactos estrechos. El objetivo de la Universidad es colaborar con las autoridades sanitarias para encontrar los casos en los centros universitarios.

Por lo que respecta a los colegios mayores, cuentan con su propio protocolo y como primera medida establece el autoaislamiento de las personas con síntomas, que no tendrán acceso a los espacios comunes y serán derivados inmediatamente al centro de salud que le corresponda. Se recogen también restricciones de acceso en función de la situación epidemiológica existente.