19 septiembre 2020
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37.000 viviendas salmantinas deberán cambia su sistema de calefacción central para evitar multas

El Gobierno obliga a poner contadores individuales y sistemas de control de temperatura | Las comunidades deben pedir presupuesto antes de acabar 2021 e instalarlos en 15 meses

11 ago 2020 / 10:39 H.

La carrera para adaptar los sistemas de calefacción central a los nuevos tiempos ha comenzado tras años de espera. A pesar de que una directiva europea estableció en 2012 que los edificios de viviendas que tuvieran este tipo de instalaciones térmicas debían contar con un contador individual en cada piso, no ha sido hasta ahora cuando España ha aprobado la norma para hacer efectiva la obligación. El Gobierno también ha fijado los plazos que han de cumplir las comunidades para evitar las multas, que pueden ir de los 1.001 a los 10.000 euros. Los vecinos han de pedir un presupuesto a lo largo de 2021 y realizar la instalación en un plazo de 15 meses. Las obligaciones afectan en principio a todas las viviendas con calefacción central, que ascienden al menos a 37.000 en Salamanca.

El Real Decreto indica la obligatoriedad de instalar sistemas que permitan a los vecinos controlar la temperatura que hay en las viviendas, bien mediante la instalación de contadores individualizados que permitan ajustar la los grados, bien con repartidores de costes en los radiadores si es la única opción viable desde el punto de vista técnico. La inclusión de estos dispositivos son los que permitirán ahorrar a los usuarios, ya que controlarán la temperatura existente en la casa y bajarla o subirla en función de las necesidades. Los contadores también permitirán comprobar el gasto de calefacción que efectúa cada vivienda y ajustar a su consumo lo que paga cada propietario como cuota a la comunidad. Tendrá, además, el efecto indirecto de que los vecinos tomarán medidas para que su “factura” no se dispare, lo que debe redundar en más ahorro energético.

La instalación de contadores y sistemas de control resulta imprescindible para todas los edificios con calefacción central. En Salamanca, y de acuerdo al último censo del Instituto Nacional de Estadística, una de cada cuatro viviendas principales cuenta con este tipo de instalación térmica, 37.000 en total. No obstante, algunas de ellas ya disponen de los dispositivos, mientras que otras podrían verse liberadas de la obligación. La norma dice que si la inversión que han de efectuar los vecinos resulta inferior al ahorro previsto en cuatro años, quedan exentos de instalarlos. Por zona climática no hay ninguna que se libre, ya que Salamanca está incluida en las zonas D y E, y solo las viviendas ubicadas en las A y B se libran.

La medida no es obligatoria si el ahorro en cuatro años resulta inferior a la inversión que han de realizar los vecinos

El coste de la instalación varía en función de las características de la comunidad de vecinos. Si son viables los contadores individuales, la instalación podría rondar los 300 o 350 euros por vivienda, aunque el coste puede variar mucho en función de la instalación. Si solo es posible colocar repartidores de coste, su precio es de 23-25 euros por radiador.

Los edificios colectivos han de cumplir también plazos para evitar una multa que puede ir de los 1.001 a los 10.000 euros. El primer paso es obtener un presupuesto para la instalación, trámite que ha de estar realizado como muy tarde en 2021, aunque las fechas concretas varían en función del tipo de inmueble y la zona donde esté. Posteriormente, el Gobierno da 15 meses para realizar la instalación, por lo que los contadores y sistemas de control de temperatura deben estar en funcionamiento a finales de 2022 o principios de 2023.

Plazos diferentes según zona y edificio

El plazo que da la Administración para la obtención de presupuesto varía en función de la zona y el tipo de edificio. Los que tengan 20 o más viviendas y estén ubicados en la zona E —a 851 metros o más de altitud—, deben obtenerlo hasta el 1 de febrero de 2021. Para los de menos de 20 viviendas de la zona E y los de 20 o más de la zona D —menos de 851 metros de altitud, como la capital salmantina—, la fecha límite es el 1 de julio. Para el resto de edificios de la D, el plazo acaba el 1 de diciembre del próximo año.

Un coste variable y otro fijo en la calefacción

La instalación de contadores tiene la ventaja de que permitirá individualizar el gasto en calefacción de cada vivienda, por lo que cada vecino pagará en función de lo que consuma, lo que le llevará a ajustar más el consumo. El Gobierno establece que una parte del gasto en calefacción debe ser fijo y por lo tanto todas las viviendas pagarán lo mismo por el mantenimiento de la instalación y el suministro de energía en las zonas comunes, y otra variable y que será la que dependa directamente de cada vecino. La norma fija que debe representar entre el 60% y el 75% del coste total.

Infracción de carácter grave

Negarse a instalar los dispositivos o hacerlo fuera de los plazos constituye una infracción grave que podrá ser sancionada entre 1.001 y 10.000 euros de acuerdo a la Ley 18/2014 sobre medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia.

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