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Una imagen de una localidad salmantina. ARCHIVO
Así se vive en los pueblos salmantinos que no tienen tiendas: «Si viene un imprevisto…»

Así se vive en los pueblos salmantinos que no tienen tiendas: «Si viene un imprevisto…»

En la zona de Peñaranda de Bracamonte, muchas localidades ya no tienen ni un solo comercio. A esta localidad, se incorporaron, en 2023, Poveda de las Cintas y El Campo de Peñaranda

Domingo, 19 de mayo 2024, 13:31

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El futuro de las tiendas tradicionales de alimentación del pueblo o comercios de ultramarinos flaquea cada vez más y, desde la provincia, los vecinos alzan la voz para intentar que resurja «ante las emergencias» y «necesidades» que se les puedan presentar a corto y a largo plazo. Villaflores, Poveda de las Cintas, El Campo de Peñaranda o Villar de Gallimazo son algunas de las localidades en las que sus comercios se han ido extinguiendo poco a poco.

Una vecina de Villaflores: «Si viene un imprevisto, no tenemos nada en casa»

J. H.

En Villaflores, llevan ya «por lo menos cinco años sin tienda», calcula la vecina Encarna Sánchez. «Si viene un imprevisto, no tenemos nada en casa», anota como una de las desventajas de no tener tienda. En esta localidad de 260 habitantes, no han tenido más remedio que adaptarse a la situación. En la actualidad, como otras localidades cercanas, reciben la visita de vendedores ambulantes el jueves, aprovechando que estos van al mercado de Peñaranda de Bracamonte se pasan por estas localidades en las que saben que no hay comercios. Antes, la tienda no solo era un lugar donde adquirir los productos, sino un espacio de encuentro. Encarna recuerda aquellos tiempos en los que las vecinas se veían cuando iban a hacer la compra. Incluso la persona que regentaba el comercio local asesoraba a sus clientes se interesaba por ellos y alguna vez, si hacía falta, fiaba.

En Poveda de las Cintas: «Se echa de menos el comercio y falta que hacía»

J. H.

En Poveda de las Cintas, no tienen comercio desde hace casi un año. La última tienda echó el cierre a principios de verano de 2023. «Se echa de menos y falta que hacía», dice el vecino Santiago Navarro. «Ahora vas a hacer la compra a la semana o cada quince días y apuntando lo que hace falta para que no se olvide», detalla. En conversación con los vecinos, Marcelino Martín Cortés y Pedro Mayo Martín comentan que ya son muy pocos. Además, lamentan que la gente ya no compra en los pueblos, porque lo traen todo de las grandes superficies. De momento, en esta localidad están surtidos con la venta ambulante. «Vienen varios, uno de la fruta, otro de Zamora, el de la carne de Santibañez de Béjar, y uno de Santiago de la Puebla», enumeran. «Queremos que nos pongan un comercio», vuelve a solicitar Marcelino Martín Cortés porque dice que su carencia dificulta las cosas sobre todo a las personas mayores.

«A El Campo de Peñaranda, de momento nos traen el pan a diario de Palacios»

J. H.

«La tienda estaba muy bien porque a mí me caía muy cerca de casa», dice el vecino Serafín Navarro de El Campo de Peñaranda. Por suerte, a esta localidad llega el pan a diario. «Nos lo traen de Palaciosrubios», declara. En esta localidad, echan de menos el comercio desde el año pasado, en que la persona que lo gestionaba decidió echar el cierre. Ahora, les abastecen principalmente los vendedores ambulantes, sobre todo el jueves a su paso hacia el mercadillo de Peñaranda.«A mí me trae la compra mi hijo», confiesa Santiago Navarro. En El Campo de Peñaranda, pasa como en el resto de localidades, que, aunque tengan un padrón de 260 habitantes, en los meses de invierno, viven muchos menos. Muchos de los que pueden ser clientes de la tienda ya hacen sus compras en las grandes superficies o bien en Peñaranda de Bracamonte por su cercanía o en Salamanca.

Villar de Gallimazo abrió una tienda y cerró «porque la gente no iba a comprar»

J. H.

En Villar de Gallimazo, hace mucho que no tienen tienda. «Hace muchos años que cerraron», dice Paqui Miguel Salvador. Después, «abrieron la tienda y la tuvieron que cerrar porque la gente no iba a comprar. Lo traen todo de fuera», detalla. «Aquí, la gente se va a comprar a Peñaranda de Bracamonte», añade.Esta vecina de Villar ya no tiene esperanza de que vuelvan a abrir un comercio en su pueblo. En su caso, dice que depende de terceras personas para poder hacer la compra necesaria para su hogar. «Quienes no tenemos coche tenemos que pagar para ir a comprar. Qué le vamos a hacer. Nos tenemos que apañar como podamos», dice resignada. En su caso, esta vecina explica que no solo tiene que desplazarse para hacer la compra, sino también para ir a la peluquería y otras gestiones cotidianas.

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