14 octubre 2019
  • Hola

Tres puentes en dos siglos para comunicar los pueblos por el Risco de Martiago

En apenas cien metros de cauce se han ido levantando los viaductos para salvar el río Águeda

10 oct 2019 / 11:07 H.

El Risco de Martiago es el paso natural de comunicación entre Ciudad Rodrigo y las localidades de Martiago, Agallas y Vegas de Domingo Rey, una vía muy frecuentada desde antiguo que ha llevado a la construcción en poco más de siglo y medio de tres puentes sobre el río Águeda.

Separados por apenas cien metros de cauce, los tres puentes se levantan prácticamente en el mismo punto con una separación de pocos metros pero una considerable diferencia en su construcción.

En el siglo XVIII se levanta el primero de los puentes que actualmente se pueden observar en el risco de Martiago, una pequeña construcción de cinco vanos realizada en piedra, de escasa anchura y altura sobre el cauce que estuvo en funcionamiento hasta la mitad del siglo XX.

Con la construcción del Pantano del Águeda, aguas abajo del risco, se vio la necesidad de levantar un segundo viaducto para dotar a la carretera entre Ciudad Rodrigo y Martiago de un paso que permitiera franquearlo una vez que la presa se llenara y alcanzar el nivel de reculaje. Este segundo puente arrancó su construcción en 1929.

Cuatro grandes pilares de hormigón dieron forma al segundo de los viaductos integrado por una plataforma de un solo carril pero que se ha mantenido en funcionamiento hasta el cierre de la carretera entre Ciudad Rodrigo y Martiago el pasado mes de abril para rematar las obras del nuevo y tercer puente.

Siglo y medio después del primero de los puentes que aún se conservan sobre el río Águeda, ayer se abría al tráfico rodado el tercero de los viaductos que salvan el risco de Martiago, una gran obra de infraestructura que ha supuesto la inversión de 1,4 millones de euros.

Adjudicada inicialmente hace cinco años la obra sufrió un parón debido a que el proyecto de construcción tuvo que ser modificado por cuestiones técnicas, acogiéndose entonces la empresa adjudicataria al desistimiento de la obra. Esto motivo que la Diputación provincial de Salamanca tuviera que realizar un proceso de licitación urgente que concluyó en 2017 con la nueva adjudicación de las obras y su puesta en marcha de nuevo, obras que concluyeron ayer con la apertura del tercer puente.