17 agosto 2019
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Los mayores del lugar marcarán las lindes de La Covatilla

Tratarán de comprobar si invade la finca de El Tremedal

19 jul 2019 / 16:46 H.

El conflicto de la pilona en el remonte de El Canchal Negro, en La Covatilla, sigue siendo actualidad ocho meses después del derribo. Aunque la Audiencia de Ávila ha rechazado el recurso de queja del Ayuntamiento de Béjar, la institución no va a cejar en su empeño de saber por dónde van los límites de Navacarros y Solana de Ávila. El objetivo no es otro que saber si existen elementos de la estación en la finca de El Tremedal y defender los derechos de la ciudad ante los propietarios que derribaron la pilona en diciembre.

A finales de la legislatura pasada, Béjar dejó en manos de Navacarros la solicitud del deslinde, aunque el cambio en la Alcaldía de la ciudad mantiene los trámites en espera. De cara al mes que viene, la alcaldesa de Béjar y el secretario de Navacarros se reunirán para definir las líneas de actuación.

De forma previa, el municipio ha pedido asesoramiento a la Diputación para saber cómo debe acometerse el deslinde. Para ello, se creará una comisión formada por los alcaldes y concejales de Navacarros y Solana de Ávila junto con técnicos de la Diputación de Salamanca y la Junta de Castilla y León. Lo curioso es que también participarán varios mayores, en plenas facultades, para que aporten sus conocimientos sobre la zona.

Todos ellos subirán a El Canchal Negro para ver la situación de los mojones y definir los límites. Si hay acuerdo entre ambos municipios, firmarán el deslinde y servirá de base para saber qué elementos de La Covatilla están invadiendo la finca de El Tremedal y cuáles no. Si no se llega a un acuerdo, que parece la situación más probable, se recurrirá al Instituto Geográfico Nacional.