26 marzo 2019
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Los árboles más singulares de Salamanca en torno al Tormes

La falta de promoción está lastrando el proyecto de “Catedrales vivas”. Ocho de estos diez ejemplares de árboles centenarios están ubicados en terrenos públicos y los consistorios son los encargados de su conservación

14 mar 2019 / 09:23 H.

La falta de promoción y señalización en las carreteras principales que llevan hasta los municipios en los que se ubican la decena de árboles centenarios del noroeste de la provincia, que están incluidos dentro de las llamadas ‘Catedrales Vivas’ del territorio salmantino, hacen que el turismo “ni siquiera se asome por aquí”, según lamentan los vecinos de las localidades en las que sus residentes llevan mimando en algunos casos hasta más de cinco siglos estos ejemplares.

La señalización e indicaciones para llegar hasta estos tesoros del patrimonio ambiental, tan sólo se encuentran dentro de los propios municipios y no existe información ni cartelería específica en las principales carreteras de sus comarcas que llevan hasta ellos, (tan sólo en algunos casos en las secundarias), que de cuenta de la presencia de estos árboles monumentales. Unos tesoros de la naturaleza que llevan creciendo cientos de años en esta comarca y que consideran que tienen un potencial turístico que se debe poner en valor.

Su cuidado está a cargo, en ocho de los diez casos, de los consistorios de estas pequeñas localidades, que en algunos casos ni siquiera llegan al centenar de vecinos y cuentan con presupuestos muy recortados.

Así, tal y como indica el alcalde de Santíz, Manuel Hernández: “Sería importante que tuvieramos una señalización desde las carreteras principales de la comarca que indicasen la presencia de estos árboles. Es una riqueza medioambiental que no tienen otros municipios, pueden atraer visitantes y dinamizar el municipio en ámbitos económicos diferentes a los que ahora tenemos”.

Desde su Consistorio, junto con otros de la zona como Valdelosa y Zamayón, que también cuentan con árboles incluidos en el capítulo de ‘Catedrales Vivas’, han desarrollado una ruta senderista denominada ‘Los Molinos’, en la que participa también la vecina localidad de Palacios del Arzobispo. Esta ruta permite incluso pasar junto a este árbol singular de Santiz, además de disfrutar de la gran masa de alcornocal de la comarca.

En el caso de la localidad de Juzbado, el chopo que logró superar el siglo de vida y formaba parte de este grupo de ‘Catedrales Vivas’, sucumbió hace apenas dos años a una ciclogénesis y ahora el municipio está tramitando, junto a los expertos, poder incluir en este singular bloque de árboles con historia un tamarindo que crece en la localidad.

“Es una asignatura pendiente para toda la zona poder tener una señalización que permita que los visitantes sepan los tesoros que tenemos en nuestros términos municipales. Atraeríamos un tipo de turismo ecológico, muy respetuoso con el medio ambiente, y que podría realizar rutas a pie por la zona para conocer estos árboles”, apunta Fernando Rubio, alcalde de Juzbado. Por ahora los árboles lucen el símbolo de las ‘Catedrales Vivas’ junto a ellos y, apenas en algunos casos, en las entradas de los pueblos una señal indica su existencia.