01 octubre 2020
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Lavado de cara a la zona del antiguo instituto de FP de Alba

Se trata de la zona de la villa ducal más afectada por los grafitis que se han ido acumulando durante la última década

13 sep 2020 / 17:37 H.

El Consistorio de la villa ducal ha comenzado a ejecutar los trabajos para eliminar las pintadas que afeaban el edificio del colegio Santa Teresa, antiguo instituto de FP, que está ubicado al lado de la guardería municipal. Los actos vandálicos sobre las paredes de este edificio educativo se habían ido produciendo a lo largo de los años, puesto que los primeros incluso estaban fechados en 2010, acumulándose en todas las paredes exteriores del recinto, desde las más visibles desde la carretera de Peñaranda, hasta las que ocupan la parte de la pista deportiva.

Los trabajos para eliminar estas pintadas se van a prolongar durante varios días por la extensión de las mismas. Algunas de ellas son apenas unos trazos, pero otras ocupan decenas de metros cuadrados en varios colores llegando hasta los dos metros de altura. Las primeras en desaparecer con la labor de limpieza de los operarios han sido las de la fachada del edificio y las paredes del patio delantero, así como de la caseta auxiliar y el pasadizo hacia la pista deportiva.

Esta no es la primera vez que desde el Consistorio de la villa ducal se debe actuar para eliminar un bloque importante de pintadas por la acción de los vándalos, puesto que en los días previos a la Nochebuena de 2013 también la plaza de las Madres Carmelitas de la villa ducal fue el objetivo de actos vandálicos, con la aparición de distintas pintadas realizadas con sprays de colores fluorescentes. Así, tanto el mobiliario urbano, como la verja del templo, la señalización turística en forma de atril, algunas fachadas de comercios y las paredes de varios edificios particulares resultaros dañadas con distintos símbolos en colores rosa, azul, amarillo y gris cuya eliminación tuvieron que estudiar los técnicos para llevarla a cabo mediante la técnica del chorro de arena, puesto que las pinturas impregnaron el granito con el que estaban realizados los bancos de la zona.

Los gamberros también dejaron sus ‘firmas’ en las escaleras de acceso a la Plaza Mayor e incluso en varias paredes de la calle Manterola. La ordenanza de Convivencia Ciudadana del Consistorio de la villa ducal contempla sanciones para los vándalos de hasta 600 euros.