04 agosto 2020
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La viabilidad de La Covatilla está en el aire

“Se me ponen los pelos de punta de pensar en meter 4,5 M€ en la estación”, ha manifestado la alcaldesa de Béjar

13 feb 2020 / 08:24 H.

La viabilidad de la estación de esquí Sierra de Béjar - La Covatilla se encuentra en la actualidad en el filo tras las dudas mostradas por la alcaldesa de Béjar, Elena Martín, sobre el futuro de las instalaciones de invierno.

Así lo explicó en respuesta a la situación actual de la estación, que carece de nieve en sus pistas debido a las condiciones del tiempo en las últimas semanas como las lluvias caídas en la última semana de enero y la subida de las temperaturas en las dos últimas semanas.

De momento, la alcaldesa descarta dar por cerrada la estación de esquí por si llegaran las precipitaciones en forma de nieve o, por el contrario, si se dieran las condiciones para poner en marcha los sistemas de producción de nieve artificial. De hecho, reconoció que “trabajamos con previsiones” y avanzó que, en base a esos pronósticos, “ni se acerca la nieve”.

Con respecto a la tramitación para mejorar las instalaciones, la alcaldesa reconoció que tiene pendiente una reunión con los responsables de ICE (Instituto para la Competitividad Empresarial). Además, hizo alusión a que “ellos mismos están valorando que esa subvención -4,5 millones de euros - en esos términos no se puede dar” en lo que la alcaldesa interpreta que es que la Junta se está replanteando invertir ese montante en la estación.

En este sentido, la dirección general del ICE confirmó la reunión pendiente con las tres administraciones (Ayuntamiento, Diputación y Junta) para “para definir las inversiones que se ajusten a la normativa medioambiental” y recordó al equipo de Gobierno que “el Ayuntamiento debe plantear estas inversiones definidas como “ampliación y modernización de las instalaciones” de La Covatilla” descartando así frenar el plan de reindustrialización para la estación de esquí ya que “la Junta continúa con su previsión incluida en el Plan de Fomento para Béjar”.

“Se me ponen los pelos de punta de pensar en meter 4,5 M€ en la estación”

Muchos son los factores que están haciendo de la décimo octava temporada de La Covatilla una de las peores en la historia de las instalaciones de invierno.

La ausencia de nevadas, las malas condiciones del tiempo y, para algunos sectores de la ciudad, la mala gestión realizada por parte del equipo de Gobierno y el personal de la estación hacen que, en la actualidad, carezca de espesores y sin condiciones para la fabricación de nieve artificial.

En algunos sectores críticos, queda la duda de qué hubiera pasado si se hubiera pisado la nieve acumulada en noviembre para crear la base que, posteriormente, recibiera más espesores en una situación que, también, está influyendo en los Bautismos Blancos y otros programas para escolares.

Ante esta situación, la propia alcaldesa reconoció haber transmitido en la Junta de Gobierno local a los concejales del equipo de Gobierno y a la edil de Ciudadanos, Francisca Andrés, sus dudas y planteamientos sobre la situación actual de la estación. “Se me ponen los pelos de punta de pensar en meter 4,5 millones de euros en la estación” afirmó y dijo que “es un dilema” porque “qué hacemos con La Covatilla”. Así habló de que no está cerrada pero añadió que “hemos apostado por el centro turístico La Covatilla y el telesilla no se puede dejar ocioso” porque afirmó haber realizado “una inversión sin precedentes en cinco años”. De igual modo, se refirió también a la cafetería que “no puede quedar cerrada porque genera un mayor abandono”.

Así las cosas, habló de dotar de contenido el centro turístico mediante un plan de actividades que el equipo de Gobierno tenía preparado para primavera y verano pero que, debido al tiempo, “tenemos que ponernos a trabajar más rápido para dotar de contenidos el centro turístico sin nieve”.

Aún así, la alcaldesa mostró sus dudas con respecto a cuestiones como “qué hacemos con las personas que están trabajando allí” como, por ejemplo, los productores de nieve porque “si fuéramos una empresa privada, esto es muy sencillo pues les dices que se vayan a su casa, en quince días te cae el nevazo del siglo y los vuelves a contratar”. Sin embargo, explicó que, en el Ayuntamiento, las contrataciones “no son tan fáciles” porque “si los despides, se supone que a lo mejor ya no voy a poder contratar a los mismos y son los únicos que saben de hacer nieve” y se preguntó qué hacer con los monitores de esquí. Además, por un momento, se planteó aceptar el final de la temporada en febrero pero “a primeros de marzo, cae un nevazo y qué hacemos” y se respondió a sí misma: “la volvemos a abrir”.

Finalmente, aportó como cifra los 3.000 euros recaudados el pasado fin de semana gracias a los 400 turistas que visitaron la estación y subieron al telesilla para concluir que “me he empeñado durante seis meses en tener a punto la estación para si nevaba” pero “sin nieve, la varita mágica esa que me dejaron no funciona porque la he probado y no funciona”.