27 mayo 2020
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La reforma de la parroquia de Peñaranda se aplaza por una buena causa

El cambio del enlosado se retrasa para dar prioridad a las ayudas sociales

23 may 2020 / 16:43 H.

La parroquia peñarandina ha decidido aplazar sin fecha la obra para la colocación de un nuevo enlosado de granito en la iglesia de San Miguel Arcángel con el que se completaría la actuación más importante llevada en el templo en las últimas dos décadas y que estaba previsto costear con fondos propios.

“No parece muy oportuno gastarnos dinero en obras cuando hay tantas necesidades de la gente a causa de la pandemia del COVID-19 así que hemos acordado aplazarlo hasta ver cómo evoluciona todo esto”, explicó el párroco, Lauren Sevillano.

El jueves, sí se retomó la última parte del proyecto de renovación de la cubierta de la iglesia parroquial que quedó pendiente por la paralización de las obras debido al coronavirus y que afecta a la torre y la cúpula. Con ayuda de una grúa de grandes dimensiones que obligó a cortar el tráfico en un tramo de la calle Luz Nueva, los operarios se encargaron de revisar el estado de ambas partes e ir realizando las reparaciones oportunas. “Están repasando todo y en la torre del reloj asegurando los ladrillos que estaban sueltos y también se va a retirar la veleta, que está torcida, para llevarla a un herrero y volverla a colocar en su sitio una vez reparada”, añadió el párroco.

El peso de los nidos de cigüeña blanca que se acumulan en la torre parroquial es otro de los asuntos que más preocupan aunque por el momento no se podrá tomar ninguna medida al estar la especie en periodo de cría. A finales de verano, y con el oportuno permiso, se intentará aligerar el peso de los citados nidos para que no sigan dañando la estructura de la torre.

Desde el pasado mes de octubre se ha venido acometiendo el proyecto, con una inversión de unos 100.000 euros, dentro del convenio anual entre la Diócesis de Salamanca y la Diputación provincial, para la renovación de la cubierta del templo. Ha sido necesario, además, colocar un gran sistema de andamiaje y los trabajos han afectado a toda la cubierta excepto la capilla de San Antonio, que se renovó hace unos años.

Goteras y humedades prácticamente afectaban a todo el tejado y las filtraciones llegaban incluso al interior por lo que se decidió dar una solución al problema con la mencionada partida económica dentro del convenio entre amas instituciones.

La relativa vuelta a la normalidad, teniendo en cuenta que Peñaranda está ya en Fase 1 de la desescalada, ha permitido, por tanto, dar los últimos pasos de dicho proyecto.