24 enero 2020
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La mina salmantina de la que vuelven a salir contenedores de wolframio 37 años después

Esta semana partieron los primeros camiones | La explotación arrancó en marzo de este año y alcanzará el pleno rendimiento en 2020

05 dic 2019 / 13:38 H.

Esta semana salieron de la explotación minera de Barruecopardo, los primeros contenedores con la producción de concentrado de wolframio de la compañía Saloro, después de que la empresa haya “cerrado unas ventas en el mercado internacional” al mismo tiempo que anuncia que “la compañía está preparando más contenedores para su venta a compradores internacionales”. El hecho se produce después de que la última producción saliera en 1982.

La mina de wolframio de Barruecopardo se puso en funcionamiento el pasado mes de marzo “y estará a pleno rendimiento a lo largo del próximo año”, señalan fuentes de la compañía minera.

La compañía consiguió los permisos de la Junta para la explotación minera en noviembre de 2014

La salida de los primeros contenedores con concentrado de wolframio suponen “un hito importante en un proyecto que muestra el compromiso de Saloro con el desarrollo de una zona deprimida económicamente, como es el oeste de Salamanca y, más concretamente, la comarca de Vitigudino”, afirman los responsables de la compañía minera que señalan que “la mina de wolframio de Barruecopardo se ha convertido en un revulsivo para el empleo”.

En la actualidad, la explotación minera de Barruecopardo da empleo directo a 160 personas “de las que el 80 por ciento pertenecen a la comarca de Vitigudino”, señala la empresa, empleados entre los que se encuentran cerca de 40 habitantes de Barruecopardo, además de un buen número de ellos de los municipios vecinos de Aldeadávila de la Ribera, Vilvestre, Bermellar, Saldeana, Lumbrales y San Felices, así como empleados indirectos para distintas compañías y empresas que ofrecen sus servicios a la explotación minera.

Con el cierre de estas primeras ventas, el proyecto de reapertura de la mina de wolframio de Barruecopardo entra en plena fase de explotación, una etapa a la que se ha llegado después de más de una década de trabajos y estudios que consiguieron en noviembre de 2014 los permisos necesarios de la Junta de Castilla y León para explotar de nuevo el yacimiento.