27 mayo 2020
  • Hola

La localidad donde si antes sus vecinos se veían poco... ahora, nada

El confinamiento deja sin encuentros casuales con sus vecinos a los pocos habitantes de San Medel

19 may 2020 / 10:08 H.

"Como hay poca gente, si ya de por sí nos vemos poco, pues ahora menos”, explica Saturnina García desde La Puebla de San Medel. Es la alcaldesa de un municipio formado por esta localidad y por San Medel. Entre ambos núcleos suman 39 censados, según los datos de la Diputación provincial. Unas cifras que ponen de manifiesto que el confinamiento en estas localidades del Valle del Sangusín, muy cercanas a Guijuelo, no tiene nada que ver con los grandes pueblos y, mucho menos, con las grandes ciudades.

“Aquí no vienen los ambulantes ni el pan”, indica una vecina de San Medel, que durante el confinamiento ha contado con una quincena de personas. Para ir a comprar, las tiendas más cercanas se encuentran en Valdelacasa o en Ledrada por lo que la restricción de los movimientos en esta zona ha sido relativa. Hay gente que, trabajando en la industria cárnica, se ha tenido que mover y, para realizar la compra, igual. Eso sí, como en todos los pueblos, no ve razonable que la limitación de movimientos para ir a la viña o al huerto hayan sido igual de estrictos que en las grandes capitales. Y es que un vecino podía salir recorriendo el pueblo sin encontrarse a nadie en todo el camino.

El municipio depende de la zona básica de salud de Guijuelo y, por tanto, sigue en la Fase 0. Todo ello pese a que, como recordaba la alcaldesa ayer, “de momento no ha habido ningún caso aquí” y la relativa normalidad ha sido el denominador común. Pese a ser dos entidades pequeñas, La Puebla cuenta con industrias cárnicas, que como el resto de la zona de Guijuelo ha seguido trabajando. El hecho de no tener positivos ha reforzado, además, ese sentido de cierta tranquilidad que reina en los pueblos pequeños de la provincia que, como San Medel y La Puebla, sufren la despoblación desde hace décadas. Se ha dado la paradoja, incide una vecina, “que ahora parece que vives de maravilla” por tener un patio o un jardín en casa. Paradojas de la que muchos llaman España vaciada que, hasta este problema de la pandemia del coronavirus luchaba por salir a flote. Sin embargo ahora, pueblos como estos, repartido por la Península, se han convertido en sinónimo de calidad de vida. Una vez que llegue el wifi de forma definitiva a toda la zona será un lugar ideal para vivir y trabajar a distancia.

En el aire queda cómo será el verano en estos pueblos y cómo afrontará La Puebla las fiestas de San Pedro, que suelen celebrarse a primeros de julio. En el caso del Cristo de San Medel, las celebraciones suelen tener lugar a principios de septiembre y queda más tiempo para ver la evolución de la situación.